La denuncia acopia un cúmulo de indicios probatorios para requerir una ponderada y justa investigación de los hechos que podrían haber desembocado en un clamoroso pucherazo provocado por varias causas.

 

El pasado lunes 24 devino día sospechoso. Se planteaba, esencialmente, una enmienda a la totalidad, tan venenosamente falseada y falsificadora. A su falsaria raíz electoral. En ese sentido, La Plataforma Elecciones Transparentes interponía una denuncia ante la Audiencia Nacional ante los sólidos indicios de fraude electoral en las pasadas elecciones generales del 28 de abril. El texto de la denuncia acumula una serie de indicios probatorios de la posible existencia de un fraude multifactorial.

 

Engañifas


Uno. La creación, 3 días antes de las elecciones - por parte del Gobierno de Pedro Sánchez, del Subcomité de Seguridad de la Información para la Difusión de Resultados Provisionales en Procesos Electorales, con un sistema de transmisión de datos intermediario entre las actas de escrutinio y los resultados provisionales ofrecidos por INDRA. Este organismo, máximo responsable de la difusión de los resultados electorales, se creó sin consultar formalmente al Parlamento ni a ningún partido político participante, vulnerando los principios básicos de la Ley Electoral. Además, las personas a cargo de dicho organismo fueron nombradas por el presidente Pedro Sánchez.


Dos. En 2019, el censo electoral oficial era de 36.893.976 personas (incluyendo el CERA). También es oficial que votaron el 75,75% de dicho censo. Este porcentaje da un total de 27.947.186 votos emitidos. Sin embargo, la cifra oficial de votantes el 28-A es de 26.361.051 (entre los que se incluyen los votos nulos y los votos en blanco). Por tanto, hay 1.586.135 más votos que votantes, que podrían ser votantes fantasmas, como ya ocurrió en las elecciones de 1996, en que hubo un millón de votantes nuevos y no justificados en el censo.

 

Tres. En cuanto al voto por correo, fue el segundo más cuantioso de la “democracia”, 1.222.937, aunque contradictoriamente la cifra de solicitudes fue un 8’7% menor que en 2016. No había control alguno sobre la identidad de la persona que entregaba el voto, pudiendo hacerlo cualquier otra persona sin los requisitos que marca la LOREG en su Art. 72. Asimismo, no existió cadena de custodia de los votos, que podrían ser manipulados sin dificultad. La denuncia aporta un informe y una prueba de un posible delito en el voto por correo.


Cuatro. Según el testimonio de un miembro designado por la Administración en la noche electoral, cuando quiso enviar los datos de escrutinio de su mesa, el programa le decía que “ya habían sido enviados”.

 

Cinco.El análisis matemático del reparto de los escaños revela unas correlaciones matemáticas que no dejan prácticamente ninguna posibilidad a que se haya producido aleatoriamente (0,137%). Se puede deducir la existencia de un algoritmo que podría haber adjudicado los escaños conforme a estas relaciones, tal como se detalla en la pericial matemática que se aporta en la denuncia.

 

¿Algún juez justo por ahí?

 

Ante esos indicios, se pide al juez la apertura de diligencias, entre ellas, que se contrasten todos los resultados de las actas físicas de las mesas electorales, que están archivadas en los juzgados de 1º instancia, con los obrantes finales en la base central de recogida de datos y que hayan sido publicados como definitivos, haciendo un sumatorio de los resultados de cada partido en las actas originales. Asimismo, solicitan la realización de una auditoría del programa utilizado por INDRA, así como una auditoría del Subcomité de Seguridad de la Información creado por el Gobierno.


La Plataforma hace también un llamamiento a los españoles a que se sumen a la denuncia, a modo de denuncia colectiva, interponiéndola en su juzgado de instrucción más cercano.

 

Rafael Palacios, Morfeo, melancolías


Dejo las últimas ráfagas a Rafael Palacios, alma máter de la Plataforma, junto a la sin par Pilar Gutiérrez: “Estamos denunciando un más que probable fraude electoral multifactorial de extrema gravedad que nos afecta a todos, ya que socava la base misma del Estado de Derecho. En cumplimiento del deber cívico de denunciar delitos, lo ponemos en conocimiento de la Justicia y pedimos que sea investigado. Si no se investigan estos gravísimos hechos, la democracia en España habrá desaparecido, ya que será imposible que ningún partido político desbanque a Pedro Sánchez del poder”.

 

Como le recuerda Morfeo a Neo, veinte años de la superlativa Matrix, el mundo y la realidad son una mentira. Y nuestro Sistema del 78, más. En fin.