Sería muy lamentable que el día 25 de julio, Festividad del Apóstol Santiago, Patrón de España, se consumara la traición a España por parte de Pedro Sánchez y esa banda de vividores que le acompañan –mientras les pueda dar de comer-, y que yo llamo la PSOE.

         Pero no me extrañaría nada.

         Como tampoco me extrañaría que el Rey actual, no sé si ateo, agnóstico o republicano –dos que duermen juntos acaban siendo de la misma opinión- no envíe ningún Delegado Regio al Tradicional acto de Ofrecimiento de España al Apóstol Santiago. Total, ¡para qué¡

         Con tal de acudir a la fiesta del orgullo gay, ya hemos cumplido “con la parroquia”, y a vivir, que son dos días…

         Yo pienso, pues sigo creyendo en el imperio de las ideas, y en la necesidad de salvaguardar los principios por encima de los intereses, que PODEMOS y la PSOE no se van a aliar…, pero esta mañana he tomado café con un buen amigo, Catedrático jubilado de la Universidad de Zaragoza, y lo que es más importante, ex comunista (que sufrió cárcel, persecución, procesamiento, condenas, etc., no cómo otros) en la época del franquismo, y me ha convencido de lo contrario, es decir que pactarán, y que las dirigentes de Unidas Podemos acudirán con las bragas en la mano y aceptarán lo que les den.

       Es un hombre que conoce muy bien a los comunistas, pues no hay peor cuña que de la misma madera, y cree que Pablo Iglesias e Irene Montero están muy debilitados, y que al entrar en el gobierno podrían continuar mandando en Podemos cuatro años, o lo que dure el nuevo gobierno.

         Y que Unidas Podemos tiene muchos estómagos que alimentar, pues la mayoría son gente sin oficio ni beneficio, ¿y a quién no le gusta ir en coche oficial, tener un despachazo con aire acondicionado y calefacción a chorros, cobrar un sueldazo…, y, lo que es más importante –al menos para ellos-, tocarse los cataplines?

         Además de enchufar a correligionarios, familiares y amigos, parientes, queridas y queridos, etc., en fin, lo “normal”.

         Y ustedes me preguntaran, y con razón: ¿qué hace usted señor Grau tomando café con un ex comunista, y diciendo además que son amigos…?

         Pues muy sencillo, señores. Este hombre es un comunista honrado, no como otros, y creo que las personas honradas, que tenemos una visión clara y nítida de la vida, rápidamente simpatizamos y sintonizamos, pues pensamos lo mismo.

         En conclusión, estas 48 horas van a ser de infarto, y si de verdad si son ustedes creyentes y patriotas españoles, les aconsejo que recen al Apóstol Santiago y a la Virgen del Pilar de Zaragoza –por si acaso-, para que España no se vaya a tomar por el culo, a manos de una banda de corruptos, incompetentes y traidores.