Todo el mundo con sentido común está exigiendo la aplicación del estado de excepción en Cataluña. Pero yo no creo que sea necesario, y me explico, simplemente con que Policía Nacional, Guardia Civil y Mossos d'Esquadra se emplearan con la mitad de celo, con la mitad de rigor, con la mitad de violencia, con la mitad de chulería que se han empleado en las últimas semanas contra los católicos y los patriotas por toda España, el caos de Cataluña se solucionaría en horas y sin la aplicación de ningún artículo especial de una Constitución del 78 que todos, desde el PP verde hasta la extrema izquierda, veneran, cuando ha sido esta siniestra Constitución del 78, y el régimen ligado a ella, los culpables de todo lo que está ocurriendo.

La semana pasada fue en el Valle de los Caídos donde la Guardia Civil impidió a los católicos acudir a una misa que se estaba celebrando y se les expulsó a empujones del Valle.

El miércoles, la Policía Nacional permitió a los separatistas, con el apoyo de toda la izquierda, celebrar una manifestación en la misma Puerta del Sol de Madrid y cargó contra los patriotas que nos congregamos allí, pero a favor de la unidad de España.

El jueves, la policía autonómica de Cataluña, tras 4 días de caos generalizado, cargó contra los patriotas que se manifestaban por la unidad de España en Barcelona mientras se permitía a miles de terroristas destruir la ciudad. Y cuando los patriotas, hartos de esta situación de inicio de guerra civil se enfrentaron a los separatistas, todos los medios de comunicación, salvo contadísimas excepciones, y todos los políticos, insultaron y pusieron como los malos de la película a esos patriotas. Incluido Abascal, que dijo que esos patriotas le producían una profunda repugnancia y les llamó energúmenos simplemente porque con sus manos y sus banderas se defendían de los separatistas terroristas a los que su Constitución, su rey y su régimen del 78 les ha entregado todo asesinando a España. Y lo dijo alguien que ha tenido escolta toda su vida y presume de llevar pistola para su defensa, pero claro, los patriotas de verdad que no se defiendan, que los maten, como estuvieron a punto de hacerlo el jueves los separatistas, de hecho, un patriota resultó herido muy grave tras una paliza de los CDR.

El viernes y el sábado ha habido actos a favor de los terroristas de Cataluña por toda España autorizados por las correspondientes Delegaciones del Gobierno y protegidos por la Policía Nacional. En Valencia, Murcia, Santander, Almería, Valladolid, Zaragoza, Madrid… se ha protegido policialmente a estos separatistas terroristas y se ha identificado, retenido y hasta apaleado a los patriotas que acudían frente a ellos en defensa de la unidad de España, esa España de los que la Policía Nacional y la Guardia Civil llevan su banderita en la manga y con la que se manifiestan (como ayer en Madrid), pero no para que se les dejara cumplir con su obligación en este caos generalizado y pactado, sino para equipararse con las policías autonómicas, auténticas policías políticas del separatismo hispanófobo.

Por cierto, en Zaragoza Vox hizo un comunicado desmarcándose de las movilizaciones patriotas, que se iban a producir con el cabreo de su militancia y en Madrid, mientras se permitía a los terroristas destrozar el centro de la ciudad, agredir a los ciudadanos, apuñalar y atacar a los policías nacionales, otros policías nacionales del exjuez prevaricador Marlaska, aquel que votó a favor de liberar a los etarras y violadores afectados por la doctrina Parot, esa Policía Nacional con banderita española en su uniforme y que de paisano la lleva pero para pedir aumentos de sueldo, esa Policía Nacional retenía durante horas a centenares de patriotas en Cibeles, les arrebataba sus banderas de España y les tomaban los datos, datos que luego utilizarán vaya usted a saber con que oscuros objetivos.

Esta es la España actual, la España que amamos porque no nos gusta y que vamos a cambiar, les guste o no, nos dejen o no y desde ADÑ hemos llamado a la Resistencia. Y recuerden, si unos centenares de patriotas sólo armados con sus manos y sus banderas han hecho correr a los terroristas separatistas, imagínense lo que podrían hacer los miles de antidisturbios armados hasta los dientes que están en Cataluña. Pero claro, unos, los patriotas, sólo tienen la fuerza de la voluntad y su amor a España, y los otros tienen unos jefes antiespañoles que les han dado órdenes injustas y ellos las obedecen gustosamente mancillando los uniformes que llevan. Así que no hace falta un estado de excepción, simplemente cumplir la ley, estado de excepción ya lo hay contra los patriotas.