Leo en un artículo de Hermann Tertsch que Alfonso Guerra ha comparado favorablemente a Pinochet con Maduro. Es un paso. El siguiente será admitir que Franco “no fue tan malo”. Y quedará un tercer paso para reconocer que Franco fue, efectivamente, una bendición para España (y, sí, también para Europa).  Que sin su obra, la democracia habría  traído enseguida una III República tan enferma como las dos anteriores, según querían los brutos de la ruptura.  Hace poco Moradiellos dio también un pasito en dirección a la verdad histórica, declarada delito por una ley norcoreana. No sé si estos cambios, significativos aunque todavía leves, tienen alguna relación con mi empeño desde hace ya muchos años por acabar con unos mitos que envenenan nuestra convivencia. Que  amenazan destruir una nación que tanto ha influido en la historia humana, construida por el sudor, la alegría, las penas, la sangre, los aciertos y las lágrimas  de tantas generaciones. Quizá hayan leído Los mitos de la Guerra Civil o Los mitos del franquismo, Nueva historia de España  por ejemplo. Nunca lo dirán,  pero ahí siguen, irrebatidos y defendiendo lo que ha de ser defendido si no queremos reincidir en lo peor de nuestro pasado .

 

 

Dice Pérez Reverte que va a publicar una historia de España: Es el resultado de todas esas cosas: la visión ácida más a menudo que dulce, de quien, como dice un personaje de una de mis novela, saber ser lúcido en España aparejó siempre mucha amargura, mucha soledad y mucha desesperanza. Bastan estas palabras para entender que solo puede ser una sarta de sandeces tópicas. Cierto que España nunca estará a la altura de este insigne bocazas de barra de bar amante de la guillotina y la persecución religiosa, entre otras ocurrencias. Y cierto, también que ver a tanto charlatán  sentando cátedra suscita alguna desesperanza. Pero, en fin, estas cosas ocurren y no solo en España, en todos los países. Por lo demás, el propio Pérez tiene más motivos para el contento que  para la amargura y la soledad, pues le sigue mucha gente: tal vez no sea tan lúcido como presume.

 

   Dos artículos sobre el autor:

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/una-imbecilidad-de-perez-reverte-salud-social-predominio-del-ingles-y-educacion-10353/

 

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/perez-reverte-y-la-memoria-historica-a-haig-y-la-guerra-de-vietnam-5691/