Los males de este país provienen de EL DICTADOR y de la ultraderecha”. Estas son las palabras que se irradian de las bocazas de los socialistas obsesos, como lo es la señora Doña Carmen Calvo, actual vicepresidenta del Gobierno de Don Pedrito Sánchez.

 

Esta citada mujer tiene, aunque no lo cuenta, pesadillas con la resurrección del Caudillo y su posterior mandato sobre los insulsos socialistas y personas de ideas progres. Y es que también pasa por el otro extremo; tiene sueños con exhumar al pobre hombre, y que este se vaya allí donde la nadie lo pueda ver ni reconocer. Constantemente, su ciclo vital matutino pasa por el momento de vuelta a la realidad, y bajo la zozobra de sus sueños, intentar trasladar sus ideas lúcidas a costa de enfrentarnos entre hermanos; claro, eso sí, apoyadas por Pedrito y otros secuaces suyos, porque, no hay pocos.

Nacida en el semillero del cortijo socialista, como es Andalucía, pasó a coger puesto de relevancia nacional con Zapatitos y ahora, tras mover sus hilos, como solo ellos saben hacer, pues ha quedado colocada, Dios mediante, o sin él, para cuatro años más.

 

Evidentemente moverán cielo y tierra por conseguir aquello para lo que se desviven continuamente, y con una legislatura por delante, harán todo lo que sea preciso por erradicar cualquier resto de un período de régimen que fue bueno para el país, no como el que van a crear ellos con sus labores de confrontación y animadversión hacia ideas que resultaron coherentes y loables, y que llevaron a la construcción de un país tras una guerra que provocaron ellos en el año 1936.

 

La última perla de la señora Calvo ha sido decir que Madrid estará bajo el aliento de la ultraderecha; pues señora, le digo a usted que, lo primero de todo, respete a las personas que han votado a Vox, porque el mismo respeto merecen que las personas que bajos sus manos de cacique, pues le han votado. Y otra cosa, no moleste usted mucho al Generalísimo, vaya que resucite y le devuelva su juguete más preciado: la Ley de Memoria Histórica.