En la frecuente tesitura de tener que denunciar y condenar la infinita caradura y la más obscena desvergüenza del presidente del Gobierno "en funciones" que nos ha tocado en mala suerte - el "doctor cum fraude" Pedro Sánchez - se hace cada vez más difícil encontrar calificativos de grueso calibre que hagan justicia a su descarada doblez e iniquidad política. La última de sus jugarretas viscerales y vengativas - ha sido la de intervenir e intentar desbaratar y ahogar presupuestariamente a la Junta de Andalucía gobernada por el Partido Popular y Ciudadanos y apoyada por VOX, y para ello no ha tenido mejor ni más taimada ocurrencia que la de castigar a dichos partidos por las barbaridades presupuestarias cometidas por la Junta de Susana Díaz cuando era el PSOE quien gobernaba en esa Comunidad Autónoma. Una desfachatez política digna del más rancio malabarismo maquiavélico. Andalucía, la primera de las CCAA con sus presupuestos 2020 aprobados, ha sido intervenida por Moncloa que le prohibe salir a los mercados a financiarse y le impone un plan de recortes y ajustes draconiano por los graves incumplimientos presupuestarios cometidos por el Ejecutivo de Susana Díaz, que los concibió de la mano de la actual Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y ejecutó al 100% bajo la banderola socialista.

Como señalan hoy la mayoría de los rotativos y digitales españoles de primera línea, el Ministerio de Hacienda acaba de enviar a la Consejería Andaluza de Hacienda una simple carta en la que le niega la posibilidad de acudir a los mercados a financiarse y le impone un plan de ajustes y recortes que afectarán sobre todo a los servicios de Sanidad y Educación, con el fin de desprestigiar a ambos partidos y empañar la labor llevada a cabo por la nueva Junta. Todo ello amparándose en un incumplimiento del anterior ejecutivo andaluz de la socialista Susana Díaz, sancionada y arropada por Moncloa.

Teniendo en cuenta que la vigente Ley de Estabilidad Financiera no obliga a Moncloa a adoptar semejantes medidas sobre las cuentas autonómicas y - por si fuera poco - que existen varias CCAA con déficits, desajustes y graves irregularidades muy por encima de la andaluza (813 mill.€): Por ejemplo, Valencia, 1.574 mill€, con gobierno socialista, o Cataluña, con 1.005 mill€, con las que Moncloa no se mete por razones que todos conocemos. Esta decisión de un Presidente en funciones y/o de su actual Ministra de Hacienda - que fue quien los gestó y aprobó en 2018 - ya muestra a las claras la bajeza, la iniquidad y los pocos escrúpulos del partido que ahora pretende seguir mangoneando a España "negociando y dialogando de tu a tu" con los mismísimos enemigos de la Nación con tal de seguir pintando gorras en Moncloa.

Juanma Moreno, el presidente de la nueva Junta, ha expresado su protesta en un twitt de pan y mantequilla - pepero tenía que ser para no atreverse a armar la marimorena, que es lo que Pedro Sánchez y Maria Jesús Montero se merecen. Y el otro socio, Marin, el de Ciudadanos, muy bien gracias, calladito que se ve más bonito. Del único que cabría esperar alguna reacción más viril es del representante de VOX en la Junta, aunque no esperamos que sea difundida por los medios que siguen ninguneando al único partido que no se calla y no se deja de nadie. No es ningún secreto que con la intervención de las cuentas andaluzas y el veto a acudir al mercado financiero, Moncloa no sólo pretende torpedear la buena marcha económica de la CAA sino crear nuevos ajustes impopulares con el fin de desprestigiar al tándem PP-Cs y arrastrar con ellos a VOX. Ya desde ahora creemos que al PSOE le saldrá el tiro por la culata, porque los andaluces están despertando del letargo de 39 años de mal-gobierno socialista, con sus falsos EREs, sus malversaciones, sus putas y su cocaína, y no le será fácil volver a engatusar a determinados sectores de la población, entre ellos a los colectivos obreros que por primera vez han votado a VOX como único partido del que se pueden fiar.