Ana Julia, acusada por el asesinato del niño Gabriel, está siendo juzgada. Se le acusa por un delito de asesinato agravado y castigado con la prisión permanente revisable, existiendo discrepancias entre las partes acusadoras sobre la concurrencia de las circunstancias de alevosía y ensañamiento, que permiten castigar, conforme al artículo 139 del Código Penal, por la comisión de un asesinato, cuya sanción puede ser la pena de prisión permanente revisable para Ana Julia por haber matado a un menor de 16 de años. Sin embargo, la dominicana podría librarse de la pena más grave que impone el Código Penal.

 

Todo dependerá, finalmente, de las circunstancias que se acrediten como concurrentes para que proceda castigar a la acusada por un asesinato, pues, si concurre la circunstancia de alevosía y no concurre la circunstancia de ensañamiento, ya no se podrá imponer a Ana Julia la pena de prisión permanente revisable. La razón se encuentra en la configuración de la prisión permanente revisable, que no podrá imponerse por causar la muerte de un menor de 16 años si el asesinato se funda en la alevosía, aunque si será posible aplicar esa pena si el asesinato se ha cometido con ensañamiento, precio o la causación de la muerte para facilitar la perpetración de otros delitos o para evitar su descubrimiento.

 

Concretamente, la Sentencia del Tribunal Supremo 716/2018, de 16 de enero de 2019, indica que “Ya advertía el Consejo General del Poder Judicial en su Informe al Anteproyecto que daría lugar a la reforma operada por LO 1/2015 que la circunstancia primera del art. 140.1, evidenciaba una tendencia al non bis in idem, pues buena parte de los supuestos a los que se refiere (menor de edad o persona especialmente vulnerable) terminarán en la alevosía en atención a la construcción jurisprudencial de la misma”. Este razonamiento se encuentra en la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha 16/2019, de 13 de junio, que señala, en relación los crímenes de Pioz, que “que no concurre la circunstancia de ensañamiento en el asesinato de los menores y que en todo caso no procede por vulnerador de la prohibición del nom bis idem la aplicación del subtipo agravado del artículo 140. 1, 1ª del CP”, ya que “se trata de dos asesinatos cualificados por la alevosía, cimentada en la especial vulnerabilidad e indefensión de los niños en razón a su corta edad, por cuyo motivo estamos en presencia de dos asesinatos del artículo 139. 1, 1ª del CP”.

 

Para comprender las implicaciones de lo ya comentado, hay que observar el contenido del conocido como principio non bis in idem. La Sentencia del Tribunal Constitucional 188/2005, de 4 de julio, establece que “El principio non bis in idem tiene, en otras palabras, una doble dimensión: a) la material o sustantiva, que impide sancionar al mismo sujeto “en más de una ocasión por el mismo hecho con el mismo fundamento”, y que “tiene como finalidad evitar una reacción punitiva desproporcionada (SSTC 154/1990, de 15 de octubre, FJ 3; 177/1999, de 11 de octubre, FJ 3; y ATC 329/1995, de 11 de diciembre, FJ 2), en cuanto dicho exceso punitivo hace quebrar la garantía del ciudadano de previsibilidad de las sanciones, pues la suma de la pluralidad de sanciones crea una sanción ajena al juicio de proporcionalidad realizado por el legislador y materializa la imposición de una sanción no prevista legalmente” [SSTC 2/2003, de 16 de enero, FJ 3 a); y 229/2003, de 18 de diciembre, FJ 3]; y b) la procesal o formal, que proscribe la duplicidad de procedimientos sancionadores en caso de que exista una triple identidad de sujeto, hecho y fundamento, y que tiene como primera concreción “la regla de la preferencia o precedencia de la autoridad judicial penal sobre la Administración respecto de su actuación en materia sancionadora en aquellos casos en los que los hechos a sancionar puedan ser, no sólo constitutivos de infracción administrativa, sino también de delito o falta según el Código penal” [SSTC 2/2003, de 16 de enero, FJ 3 c); y 229/2003, de 18 de diciembre, FJ 3. SSTEDH de 29 de mayo de 2001, en el caso Franz Fischer contra Austria; y de 6 de junio de 2002, en el asunto Sailer contra Austria]”.

 

En el caso de Ana Julia, existe alevosía y también podría concurrir el ensañamiento si se acredita por las partes acusadoras que la mujer le produjo al niño un dolo innecesario para causarle la muerte, aunque habrá que esperar para ver lo que sucede en el juicio, pero, en el caso en el que se condene a Ana Julia, la mujer debería disfrutar de muchos años en la cárcel española que se le asigne sabiendo que será mucho mejor que las que se pueda encontrar en la República Dominicana.