La llegada a Valencia del “Acuarius”, con sus seiscientos y pico inmigrantes, a los que se trató mejor que a inversores extranjeros, produjo un indudable efecto llamada, que estamos notando todos los días.

         Esta mañana, al entrar en mi casa, oí la conversación de una señora extranjera, que pasaba por la calle, y le decía a alguien, posiblemente un abogado o algún trabajador social, que “cómo le iban a dar ayudas sociales si estaba ilegal”, y esa otra persona, repito, le decía que sí, que fuera a pedirlas… (Es decir, que hasta la extranjera, con mucho más sentido común que sus “asesores”, supongo que españoles, encima, se extrañaba de que siendo ilegal pudiera acceder a beneficios sociales).

         Hace poco tuve que acudir a unas oficinas municipales de barrio, las llamadas “alcaldías de barrio”, de Zaragoza, donde en la plata calle hay varios despachos de asistentes sociales, y una escalera que lleva a la zona superior, donde hay una biblioteca y otras dependencias.

        Pues bien, al pasar por la zona de abajo, me quedé horrorizado, al ver alrededor de medio centenar de personas, todas peticionarias o beneficiarias de ayudas sociales… ¡Casi no había españoles, a excepción de unos pocos gitanos, que sí hablaban en español! El resto, es decir, casi todos, eran rumanos o de Europa del este, a juzgar por los idiomas que hablaban, muchos marroquíes, una gran cantidad de señoras embarazadas, procedentes de África o Sudamérica, en fin, para que seguir.

         Un amigo mío, y ex alumno, trabajador social, me dice que se ayuda antes a los extranjeros que a los españoles, pues “son órdenes de arriba”.

         Respecto a los españoles se les dice que pidan ayuda a sus padres, hermanos, etc., como si las familias fueran lo que eran antes, o los familiares andarán sobrados de dinero, cuando mucha gente no puede llegar ni a fin de mes.

         ¿Hasta cuándo vamos a tolerar esta situación los españoles?

         Todos somos solidarios, pero no con todo el género humano, sino con nuestros familiares, amigos y compatriotas.

         O, en otras palabras: cuántos millones de extranjeros más podemos mantener en España, a pensión completa, y sin aportar nada, en la mayoría de los casos…?

         Claro que la estrategia del gobierno de traidores que tenemos es muy clara: rápidamente se les darán papeles, se regalará la nacionalidad a todo el mundo, y a votar.

         Y obviamente votarán a quien les trata como a reyes, mientras que a los españoles de origen se nos trata a patadas.

         Esta es la pura y dura realidad, y el que no lo vea es porque no lo quiere ver, o porque es tonto perdido, hablando claramente. Y no me refiero al PP, dicho sea de paso, que estos no llegan ni a memos…