Esta mañana desayunando en una cafetería, mientras ojeaba el diario local, por pocos me da un ataque de ira, cabreo y ansiedad, al ver las ridículas penas que están aceptando los acusados que se están declarando culpables, convictos y confesos, en el llamado “caso Plaza”, el mayor latrocinio de dinero público en Aragón: unos 180 millones de euros que se dice pronto, o 30.000 millones de las antiguas pesetas…

         Un gran pelotazo del socialismo aragonés, bajo la égida del apacible hombre de Bonansa, y actualmente senador, sin duda en agradecimiento por los servicios prestados. Al PSOE supongo, porque, desde luego, no a Aragón, que solamente seremos los paganos de ese inmenso latrocinio.

         Es verdad que la legislación procesal penal permite la figura de la conformidad, pero cuando se trata de delitos en los que se malversa dinero público, parecería de justicia que la sociedad pudiera saber lo que realmente haya sucedido, por medio de un juicio público, y con todas las garantías, no a través de oscuras conformidades, firmadas debajo de la mesa, y con un fiscal también “especial”, y no digo más.

         Se nos ha querido vender la moto de que se hacía así para recuperar el máximo del dinero público sustraído…, como si ello no fuera posible a través de los medios que arbitra el código penal y la ley de enjuiciamiento criminal.

         En mi modesta opinión, y al igual que en el caso de los Eres de Andalucía, por ejemplo, en realidad lo que se ha querido hacer ha sido tapar al máximo el latrocinio, para que la población aragonesa siga viviendo en la ignorancia, y en las próximas elecciones vuelvan a votar al partido que más les ha robado: el PSOE.

       Los andaluces, y la verdad es que nunca lo hubiera esperado, han sabido reaccionar como Dios manda, dándole una gigantesca patada en el culo al partido que les mangó unos 800 millones de euros, que se dice pronto.

         Espero que los aragoneses tomemos buena nota de la reacción de los andaluces, y actuemos en consecuencia, haciendo algo similar.

         Claro que tampoco hay que preocuparse… “Maduro” Sánchez se basta y sobra no solo para hundir a España, sino también al PSOE.

         Confío y espero que los muy dignos señores magistrados de la Ilustrísima Audiencia Provincial de Zaragoza sabrán poner en su sitio a los escasos acusados que la fiscalía va a terminar sentando en el banquillo, imponiéndoles las penas que la gravedad del latrocinio exige, y que la sociedad demanda…