El día 28 de octubre de 1882, la Universidad, que entonces se llamaba Central, otorgó, en vista de los méritos demostrados, la concesión del título de doctor, título que entonces sólo la Universidad Central podía conceder en España, a una mujer.

 

 
La primera doctora de España fue doña Marina Castells, doctora en Medicina. La doctora Castells, catalana como demuestra su apellido, se dedicó en Barcelona a la puericultura, ejerciendo algunos años como tal hasta su matrimonio. Después se perdió en la oscuridad familiar y no se conocen más datos sobre ella.