Sabemos que a mediados del siglo XV se sufrió la peste negra o bubónica, que costó 25 millones de muertos  en Europa. Peste que transmitían las pulgas que llevaban las ratas negras y que procedía de Mongolia que trajeron los tártaros.

 Uno de los canales de contagio, era a través de la respiración y su primer síntoma, el estornudo con lo que los próximos al contagiado inhalaban el virus mortal. Se decía Jesús, para lo bendijera, pues era la muerte lo que le seguía. Lo que no sabían, que con esa exclamación, expulsaban el aire no inhalando el del enfermo

 Hoy, esa peste política, ésta invadiendo España, la que se llevó 100  millones de muertos en el siglo pasado. Estamos a tiempo para los no cristianos, no decir Jesús, pero si no dar ese voto democrático a los que quieren contagiarnos.  

La isla canaria de La Palma es un paraíso perdido. Entre sus pedanías, esta Los Llanos de Aridane, donde sus gentes son amables, los viejos se reúnen a charlar en la plaza de España, todo ésta cerca es el ideal del jubilado. A lo que se añaden una contaminación nula y circulación escasa. Se la conoce como isla bonita, por sus bellas pedanías de casas de colores y paisajes montañeros cubiertos de pinos.    

 Al margen de esta peste política, se hace culto a las festividades religiosas y como no, por canaria, a los carnavales, no con el aire de Tenerife, que por el camino que lleva se convertirá en el San Francisco americano.  

  En ese ambiente los adultos del lugar, que no han llegado a la vejez, siguen llamando a las nuevas calles como a las antiguas, calle Real o General Franco.

 No hace más de un mes, en esta ciudad han quitado la calle Calvo Sotelo, que no tiene nada que ver con esa pulga de la rata negra que es la ley de memoria histórica. Si la del General Yagüe, el que se enfrentó con Franco pues era un falangista ideológico. General, que debía volver a entrar por la rambla catalana reencarnado en el que ponga orden a esa región de España tan querida y donde pululan esas pulgas

 La calle general Yagüe la han cambiado por la de Adolfo Suarez tan alabado por traer la democracia. Pero él, el origen de lo que padece Cataluña, pues fue quien permitió la ley por la cual al entrar en vigor, en primero de las escuelas, se dio una asignatura en catalán, y cada año fue aumentando una asignatura hasta completar el bachiller, los que así lo iniciaron.

 En Lérida, tenía Defensa un colegio llamado Capitán Massip. Colegio ejemplar por el nivel de la calidad de su enseñanza, en el que era muy difícil conseguir plaza para los hijos de los no militares, que dejó de pertenecer a Defensa. En él había una asignatura del idioma catalán. Como curiosidad y prueba de lo que se avecinaba, una maestra en prácticas, escribía la y conjunción copulativa con la vocal i de la conjunción del idioma catalán. Todavía más grave, los hijos de militares, al cambiar de destino, si no superaban el tercer grupo de catalán en la selectividad, no se les convalidaba en otra comunidad. Aunque tuvieran sobresaliente en los otros dos grupos como vi a la hija de un brigada en Almería, teniendo que repetir. 

Esa peste, ha llevado a lo que nunca había visto en esta pedanía, digamos pacifica por apolítica, una manifestación feminista de cuatro gatas y el varón que cogió el camino contrario al macho alfa.

 Lo importante, que la alcaldesa de esta ciudad es del PP, la que ha colaborado con los que quieren hundir España pues se ha  doblegado a lo impuesto por esa ideología por el  temor de ser calificada como facha. Calificativo que tiene su origen antes de la primera guerra mundial en la izquierda rusa, y que el marxismo manipuló haciendo creer, es Hitler el que lo crea. Pero bueno es saber, este llega al poder democráticamente y Marx por la fuerza

 Equivalente a lo que se ha hecho en España con la guerra del 36, donde se dice, se originó para derrocar una república democrática cuando era una anarquía es decir, nos han contagiado con la peste política.         

 Esperemos que como entonces se solucionó al no existir medios para cortar la plaga, se incineraba a los muertos y aislaba a los enfermos. Deseo no llegar al primer extremo, pero si al segundo, aislando a estos que nos contagian ante la visión a lo que podemos llegar y curen su enfermedad con el voto.

 Bibliografía

- Santiago y Cierra España de José Javier Esparza 

- La División Azul de Carlos Caballero Jurado

-  Hechos vividos en mis destinos de Lérida y Almería 

 

Enrique Barber Buesa, coronel retirado