Corren malos tiempos para el Atlético de Madrid de cara a la portería contraria. Porque ni siquiera en dieciseisavos de final de la Copa del Rey, ante el Elche CF, un equipo de Segunda División B, ha logrado sacar una victoria que eliminara los fantasmas que impiden al equipo no encontrar el camino al gol. Y eso que no jugó ninguno de los titulares del último partido de Liga. El combinado rojiblanco no fue capaz de pasar del empate en el campo ilicitano, por lo que deja todo a la vuelta en el Wanda Metropolitano.

Sí hay que decir que el conjunto rojiblanco fue bastante superior en la primera mitad del encuentro. De hecho, Partey marcó en el 17’ para deleite de la afición colchonera, pero el Elche reaccionó en la segunda mitad y logró empatar en el 52’ gracias al tanto de penalti de Lolo Plá.

Este primer partido de Copa de la temporada para los rojiblancos dejó dos debutantes, Sergi, que fue titular, y Toni Moya, que entró en la segunda mitad por Keidi. Moya ha asegurado al respecto que “es algo que uno sueña desde pequeño. Estoy muy contento por haber podido cumplir el sueño de debutar en partido oficial con el primer equipo. Ha sido una pena el resultado, pero hay que seguir trabajando. Estoy muy contento. Con buenos jugadores alrededor es más fácil y me han arropado y ayudado mucho”.