Joni Monzón es un hombre de 35 años que vive en Las Palmas de Gran Canaria y que vive para y por el boxeo. Es su pasión, por eso compagina su labor como entrenador con su trabajo en ‘guaguas municipales’. Además, es papá de un niño de 8 años. En Sierra Norte Digital hemos querido conocer un poco más a este instructor de boxeadoras de la talla de Yolanda Ramos o Davinia Pérez, grandes promesas del boxeo nacional e internacional avaladas también por José Castro, manager de Promotions Boxing Kas, que realiza una importante labor con muchos boxeadores nacionales.

 

P.: ¿Cuáles han sido tus logros como entrenador hasta ahora? ¿De cuál te sientes más orgulloso?

R.: Entre mis logros como entrenador destaco en el campo amateur los oros y platas conseguidos en campeonatos Nacionales, así como haber sido preparador de la selección canaria de boxeo femenino. En el campo profesional estamos abriéndonos camino y todo va muy bien, mis niñas no conocen la derrota y trabajamos para que lleguen pronto los títulos. Así que mi mayor logro es haber llegado hasta aquí con ellas, estoy convencido de que serán las primeras boxeadoras Canarias en ganar un título profesional.

 

P.: ¿Cuáles son tus metas inmediatas?

R.: Mis metas con ellas son llegar hasta donde se pueda, no tenemos un límite, trabajamos muchísimo, con ilusión y humildad, para afrontar lo que venga.

 

P.: ¿Cuáles son tus retos y tus objetivos a medio y largo plazo como entrenador?

R.: Mi próximo reto es ganar el siguiente combate. Mi objetivo es llegar a ser campeones del mundo y trabajaremos para lograr esa oportunidad.

P.: Háblanos de tus boxeadoras. ¿Cuál es su proyección? ¿Qué cualidades las diferencia de los hombres?

R.: Mis boxeadoras son muy disciplinadas, con las ideas claras, saben lo que quieren y han llegado al campo profesional pisando muy fuerte, venciendo y convenciendo. En sus cabezas solo les cabe ganar. ¿Diferencias con los hombres? Que les gusta un poquito más el chocolate...jejeje.

 

P.: Háblanos de la próxima cita en la que van a participar.

R.: La próxima cita es importantísima para las dos, hacen su tercer combate y una victoria las dispararía en el ranking.

 

P.: ¿Cómo te iniciaste en el mundo del boxeo y cómo llegaste a entrenador?

R.: Me inicie con 15 años, cuando practicaba boxeo y full contact. Con 16 años hice mi primer combate y con 25 años me ofrecieron dar clases de boxeo en un colegio por las tardes. Fue casi de casualidad, probé y la cosa se me daba bien. Estuve unos años combinando mi competición con las clases a chavales. No en vano, realicé dos campeonatos de España más, pero vi que tenía que elegir: si seguir compitiendo o dedicarme a mis boxeadores. Sentía que no podía dejarlos, porque algunos como Yolanda o Davinia tenían mucho futuro y había que dedicarles más tiempo.

P.: ¿Cómo es el apoyo que ofrecen promotoras como Promotions Boxing Kas y marcas como El Bronx a este deporte?

R.: Las promotoras firman a los boxeadores y llevan sus carreras, poco más. Pero el apoyo que ofrece PBK es bestial. José Castro más que manager es un padre. Y es que, aparte de hacerle una carrera a sus boxeadores, tiene contacto diario con ellos para que todo esté bien, para saber en qué condiciones se encuentran y ayudar en todo lo que necesiten. En mi caso como entrenador de la promotora puedo decir lo mismo: siempre está atento a lo que haga falta, nos coordinamos para los combates y la preparación de las chicas. Asimismo, la marca ‘El Bronx’ nos equipa para entrenar en las mejores condiciones y estar siempre uniformados.

 

P.: ¿Qué papel juegan en el mundo del boxeo gimnasios profesionales de boxeo?

R.: Este tipo de gimnasios juegan un papel esencial. En ellos no hay otro objetivo que no sea la competición y por eso trabajan día a día para eso. Su disciplina marca la diferencia y eso se nota en el ring.