Los socialistas salimos a ganar las elecciones del próximo 26 de junio con ilusión, ímpetu y rebeldía. En estos días, algunos están empeñados en hablar mucho de ganar, de encuestas y de pactos, y poco de programa y propuestas. Pero, ¿para qué queremos ganar las elecciones los socialistas? Queremos ganar las elecciones para recuperar el Estado de Bienestar, para recuperar la sanidad pública sin copagos, para recuperar la educación como auténtico motor del desarrollo social, por eso queremos ganar las elecciones los socialistas, porque nos rebelamos ante la situación de precariedad social en la que nos encontramos.

 

El 26 de junio nos enfrentamos a dos grandes retos, en primer lugar, la recuperación económica puede traducirse en una Recuperación Justa y bienestar para todos, o puede seguir traduciéndose en prebendas y privilegios para unos pocos. Por otra parte, nuestro país necesita un nuevo impulso reformista. Existe una gran demanda ciudadana de cambio, a la que respondemos con un fuerte Impulso Reformista, para limpiar las instituciones, para blindar derechos sociales y para mejorar la convivencia entre los diversos territorios.

En estos años hemos sufrido los mayores recortes en políticas sociales de la democracia española, que han afectado especialmente a la clase media y trabajadora. El reto no es sólo salir de la crisis, sino hacerlo de modo que se reduzcan las profundas desigualdades.

 

Además de la crisis económica y la crisis social, la Legislatura de Rajoy ha añadido otra crisis: la territorial, la desunión de España. La magnitud del desafío soberanista en Cataluña ha cobrado una dimensión desconocida en estos últimos años, mientras Rajoy ha estado instalado en el inmovilismo. Los socialistas, nos erigimos como la única fuerza política que ha abordado este problema con responsabilidad

Además de la crisis económica y la crisis social, la Legislatura de Rajoy ha añadido otra crisis: la territorial, la desunión de España. La magnitud del desafío soberanista en Cataluña ha cobrado una dimensión desconocida en estos últimos años, mientras Rajoy ha estado instalado en el inmovilismo. Los socialistas, nos erigimos como la única fuerza política que ha abordado este problema con responsabilidad. Hemos tendido puentes y propuesto la Reforma de nuestra Constitución en clave federal, para actualizar los principios de unidad, autonomía, solidaridad territorial y reconocimiento de singularidades, para garantizar la convivencia entre todos los territorios.

 

Un último elemento por el que se ha caracterizado esta Legislatura es el incremento inusitado y escandaloso de la corrupción: La Púnica, La Gúrtel, Bárcenas, Granados o Rato. Estos vergonzosos casos de corrupción han deteriorado la imagen de nuestras instituciones y ha provocado una desafección a la clase política como nunca en nuestra historia. Queremos transformar las instituciones para que sean más modernas, más abiertas, más participativas, transparentes. Unas instituciones que recuperen la confianza de los ciudadanos, y que combatan cualquier sombra de privilegio en la política.

 

Nuestras propuestas dan respuesta a los desafíos a los que se enfrenta la sociedad española que son, la lucha contra la desigualdad, la mejora de nuestro marco de convivencia, la devolución de la confianza a los ciudadanos en sus instituciones, y la creación de la España de las oportunidades.

La lucha contra la desigualdad es un auténtico hilo conductor en todo el Programa. Lo primero que hará Pedro Sánchez al llegar al gobierno será convocar a todos los agentes sociales, sindicatos, empresarios, instituciones, para fijar un gran acuerdo por la recuperación justa, para impulsar la reindustrialización y a la ciencia, impulsar la creación de empleo y empresas, impulsar la transición energética, hacer una fiscalidad justa, blindar el Estado del Bienestar, establecer el Ingreso Mínimo Vital, para luchar contra la desigualdad extrema y derogar la Reforma Laboral y convocar de forma inmediata a los Agentes Sociales para elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores.

 

El segundo gran desafío es la mejora de la convivencia entre generaciones y entre territorios. Entre generaciones, garantizando la sostenibilidad de nuestras pensiones, mediante un recargo de solidaridad a las rentas más altas, y la reedición del Pacto de Toledo para garantizar el poder adquisitivo de las mismas.

 

Y también, nos proponemos mejorar la convivencia entre los territorios, por eso nos hace falta renovar y actualizar el pacto ciudadano que sustenta nuestro marco de convivencia, y por ello vamos a presentar una propuesta de reforma de la Constitución. Queremos crear un nuevo modelo territorial basado en el federalismo, para fortalecer y adaptar a la sociedad actual los principios de Unidad, Solidaridad, Autonomía y reconocimiento de singularidades. Sólo un modelo territorial en clave federal puede garantizar la convivencia con cabida de todos los territorios.

 

En tercer lugar, el Programa del PSOE trata de responder al desafío de devolver la confianza a los ciudadanos en sus instituciones. En este sentido, nos proponemos: la transformación y modernización de las instituciones y la lucha contra la corrupción, donde se abordan cuestiones como la reforma de la LOREG, la representación política, los partidos políticos y su financiación, la mejora de la calidad de las instituciones, la regulación de los organismos supervisores y reguladores, la regulación de órganos constitucionales, la despolitización de la Justicia, eliminación de inmunidad parlamentaria y la reducción de aforamientos.

 

Y nuestro gran desafío: crear la España de las oportunidades. Los Socialistas somos los arquitectos del Estado del Bienestar: educación, sanidad, pensiones, dependencia. Son nuestras señas de identidad, está en nuestro ADN, han sido siempre y son nuestra total prioridad, por eso para nosotros la educación es el motor de desarrollo social, el ascensor para el progreso y la igualdad de oportunidades. Por eso convocaremos a la Comunidad Educativa para establecer un Acuerdo por la Educación, para derogar la LOMCE, ley aprobada en contra de toda la Comunidad Educativa y todas las formaciones políticas, triplicar la inversión en 4 años, universalizar la educación, pública y gratuita de 0 a 18 años y establecer las becas como un derecho.

 

Por todo ello, digamos sí a hacer los sueños realidad, sí al esfuerzo, sí al futuro, el próximo 26 de junio, digamos sí al cambio, digamos sí al Partido socialista Obrero Español.

 

Julián Galán

Candidato al Congreso

De los Diputados por el PSOE