El viernes 12 de abril de 2019, el diario El Mundo dio a conocer en primicia un fragmento del vídeo del juicio a Juana Rivas que recoge un diálogo entre ésta y el magistrado Manuel Piñar. El vídeo, al que ha tenido acceso este medio informativo, reproduce unos minutos del juicio fechado el pasado 18/07/2018. Se trata de un pasaje ciertamente singular de la vista, vista que daría lugar a una condena de cinco años de cárcel a Juana Rivas por sustraer a sus dos hijos y ocultarlos al padre de estos, el italiano Francesco Arcuri. Un juicio de pronóstico tan evidente que el propio magistrado del Juzgado de lo Penal nº 1 de Granada, Manuel Piñar, le reprochaba a Rivas sus actos de la manera más directa posible, una de cuyas frases serviría al cronista Quico Alsedo, periodista de El Mundo, como titular de la noticia que ahora comentamos: «Pero señora, ¿nadie le dijo que estaba cometiendo un delito?». El juez Piñar, pues, le afeó en pleno juicio lo evidente del delito que había cometido y la emplazó a buscar mejor consejo legal: «Para otra vez, elija mejor a sus abogados».

–Juez Manuel Piñar: «¿A usted nadie le dijo que usted podía cometer un delito con lo que estaba haciendo? Usted ha mentado a tres o cuatro abogadas, ¿ninguna de esas abogadas le dijo a usted que podía estar cometiendo un delito?».

–Juana Rivas: «Hubo un momento en que a mí me dijeron que podía haber represalias a nivel de Justicia, pero yo no imaginaba ni mucho menos que pudiese ser con años de cárcel, custodia...».

–Juez: «Pero mire usted, yo no sé... Es que... un abogado lo primero que suele decir es: “Mire usted, tenga cuidado con lo que está haciendo, que esto está tipificado como delito”. Me habla usted de tres o cuatro abogados, que ninguno le dice lo del delito, yo ya no sé qué clase de abogados ha cogido usted. O es que usted no quiere aceptar que le advirtieron ya de lo que pasaba...»

–Rivas: «No...».

–Juez: «Es que me extraña que cuatro abogados que usted ha referido que acudía a ellos no le digan: “Muy bien, todo esto de los recursos está muy bien, el Tribunal Constitucional, todo lo que usted quiera, pero entregue usted a los niños porque puede estar cometiendo un delito ¿Nadie le dijo eso?”».

–Rivas: «No... Principalmente... No, me dijeron que podía tener represalias a nivel legal, dificultades... Pero para mí era superior la protección a mi hijo, y lo que intentaba era regularizar algo...»

–Juez: «Mire usted, otra vez si le pasa algo, elija bien los abogados. Fíjese dónde está usted metida. Porque no es chica la historia, ¿eh?».

–Rivas: «Vale...».

Es de suponer que de algún modo, Juana Rivas, asesorada por el Instituto de la Mujer de Maracena, se viese amparada por un clima nacionalfeminista de impunidad, ya que secuestrar a dos menores, según un consenso feminista sectario e inconstitucional, es lo que se debe hacer cuando el padre es un maltratador. Una coletilla a la que se une esa de que un maltratador no puede ser un buen padre.

Sea como sea, es altamente improbable que Juana Rivas pise la cárcel. Si bien el indulto del Gobierno rojimorado se hubiese visto como una medida descarada, las cabezas pensantes de la hidra de Género instaladas en el alto mando feminista sito en Madrid han ideado una treta inconstitucional que pueda pasar desapercibida como es que sea la Fiscalía del Tribunal Supremo quien proponga una rebaja de la condena del 50%, una oferta 2x1, como si la tal Fiscalía fuese Carrefour o el supermercado del Corte Inglés.

En Españifeministán, oiga, la Fiscalía del Tribunal Supremo está de Rebajas.

 

José R. Barrios