A pesar de que en los últimos tiempos la legislación de varios países ha relajado su política sobre el control de la marihuana todavía existe un ocultismo y desinformación alrededor del tema que hace que en muchos círculos se hable sin conocimiento de causa. Te contamos lo que necesitas saber.

Marihuana, qué es y para qué se utiliza

También conocida como cannabis, la marihuana (que en realidad recibe infinidad de nombres diferentes) es un psicotrópico obtenido de las hojas y flores secas de la planta del cáñamo.  Se suele fumar mezclada con tabaco, y liada a mano en cigarrillos preparados con papel de fumar.

Según la Organización Mundial de la Salud se trata de la sustancia ilícita más consumida en el mundo, y es que la Organización de las Naciones Unidas estima que un 3% de la población adulta mundial la consume habitualmente.

Lo cierto es que, aunque se trata de una sustancia que todavía es ilegal en la gran mayoría de estados, el uso de la marihuana es muy popular entre los habitantes de gran parte del planeta. El uso del cannabis data del III milenio a.C. y su consumo está muy arraigado en algunas zonas.

Los efectos que produce la marihuana son de carácter físico y psíquico. El cambio general en la percepción hace que mejore artificialmente el estado de ánimo. También aumenta el apetito y produce una sensación de euforia seguida de un estado de relajación.

Entre los efectos secundarios de carácter inmediato cabe destacar la pérdida de memoria a corto plazo y la reducción de la capacidad motora. Además, es muy frecuente notar sequedad bucal y rojez pronunciada en los globos oculares. Algunas personas describen sensaciones paranoicas y ansiedad.

El mito que afirma que la marihuana no produce dependencia ha sido rechazado por la comunidad científica internacional, que afirma con rotundidad que a largo plazo la marihuana tiene capacidad para ser adictiva. No en vano, existen programas especiales de desintoxicación de esta sustancia.

Las posturas anti-prohibicionistas afirman que la capacidad del sujeto de revertir la tolerancia que desarrolla a los efectos que produce es alta, ya que el síndrome abstinencia es mucho más leve que el experimentado con otras drogas; y esto la hace más controlable y potencialmente menos adictiva.

La marihuana es utilizada desde hace milenios alrededor del mundo con fines religiosos, medicinales y recreativos. En cuanto al uso terapéutico cabe destacar que se utiliza de forma controlada para el alivio del de los síntomas derivados del glaucoma, la esclerosis múltiple, la esquizofrenia, el dolor crónico o el Alzheimer.

También es usada contra las náuseas y en el tratamiento de enfermedades que suponen trastornos de la ansiedad y de la alimentación. No exentos de una fuerte polémica, se continúan llevando a cabo investigaciones para descubrir nuevas aplicaciones y usos médicos del cannabis y sus derivados

Estatus legal de la marihuana en la actualidad

Aunque desde comienzos del siglo pasado fue criminalizada y su consumo y venta se prohibió en casi todo el mundo, a día de hoy parece que las normativas al respecto van evolucionando hacia un enfoque más permisivo. Su prohibición y legalidad son objeto de controversia y debate constante.

Casi todos los estados contemplan en su legislación penas por tráfico, consumo, cultivo o posesión. La dureza de estas leyes varía mucho en función del país del que estemos hablando. Mientras en Taiwán el tráfico de drogas está penado con la muerte, en los Países Bajos su venta está permitida.

No obstante, el cultivo de semillas y fibras del cannabis está despenalizado en muchos países, al tratarse estos de productos no psicoactivos. De hecho, se pueden comprar en webs de grow shops absolutamente legales como puedes ver tienda online cannabica.

Uno de los países más liberales en cuanto a legislación de la marihuana en Europa es precisamente España. El consumo de cannabis no está prohibido por el código penal español. Sin embargo, no está permitido consumir la sustancia en espacios públicos y quebrantar esta norma puede conllevar amonestaciones de las autoridades policiales. Dichas amonestaciones suelen rondar los 300 euros.

Aunque el gobierno español no permite legalmente el cultivo de marihuana es cierto que ha descriminalizado esta práctica, permitiéndola siempre y cuando dichos cultivos no se expongan en espacios públicos a la vista y no se tenga el propósito de traficar con las cosechas.

Como ves, esta posición queda a merced de interpretaciones libres y variadas. Mientras se pueda demostrar que el cultivo está destinado a uso propio no habrá problema, pero siempre teniendo en cuenta que la venta de la droga está terminalmente prohibida.

 

Con toda esta información ya puedes sacar en claro tus propias conclusiones. Será interesante ver cómo se desarrolla la legislación en los próximos años, ya que como has podido comprobar en la actualidad existe mucha ambigüedad al respecto.