Cada año muchas mujeres son diagnosticadas de cáncer de mama en España. Una enfermedad que supone el 29% de todos los cánceres siendo en su mayoría su incidencia a partir de los 50 años aunque en un 10% de los casos afecta a mujeres por debajo de los 40 años.

Hoy se celebra el Día Mundial de la lucha contra esta enfermedad y con este motivo, el Hospital Universitario Infanta Sofía se ha unido a la AECC en la organización de actividades con el objetivo de concienciar sobre la prevención. El cáncer de mama sigue siendo uno de los retos más importantes de la medicina actual, porque no hay dos tumores mamarios iguales sino una larga lista de variaciones genéticas que individualizan cada caso.

La importancia de la prevención radica en llevar una vida saludable, realizar autoexploraciones, participar en campañas de detección precoz y hacerse una mamografía cuando así lo indique el especialista. El principal objetivo de la jornada es sensibilizar a la población de la importancia de realizar revisiones periódicas además de la autoexploración, hacerse una mamografía cuando así lo indique el médico y sobre todo acudir al especialista ante cualquier anomalía que se detecte en el pecho.

El Hospital Universitario Infanta Sofía, sensible con esta enfermedad ha repartido folletos informativos en las consultas, ha participado activamente junto a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en la mesa instalada en el hall a la que se han acercado mujeres de todas las edades solicitando respuesta a muchas de sus dudas. Además se ha organizado un taller de maquillaje y otro de colocación pañuelos para enseñar estas técnicas a todas aquellas mujeres que se encuentran en tratamiento de la enfermedad, las cuales han participado también en una sesión de yoga.

Mamografías

La mamografía es la prueba más eficaz para detectar de manera precoz el cáncer de mama.

Se trata de una radiografía especial de las mamas con un mamógrafo. Una prueba sencilla y no dolorosa que debe realizarse a mujeres entre 45 50 años y 65 -70 años con una periodicidad de dos años. Si la mujer tiene menos de 45 años pero un riesgo elevado de cáncer de mama por antecedentes familiares o personales, será el especialista el que recomiende la prueba.

La mamografía permite diagnosticar lesiones hasta dos años antes de hacerse palpables y si se diagnostica en estadíos iniciales, las posibilidades de curación son del 100% en la mayoría de los casos.