Abcdesevilla.es (19/06/2019), páginas 32 y 33, presentaba datos que nos pueden dar una idea cien por cien real de la magnitud de esta administración doble de la Junta de Andalucía, ya que su entramado de empresas públicas, agencias, fundaciones, consorcios y entes satélites de todo tipo no ha parado de crecer en especial durante los últimos cuatro años. Ni la crisis ni los recortes presupuestarios impuestos por el Gobierno central desde 2012 para reducir el déficit han hecho mella en los gastos de personal de la llamada administración paralela de la Junta de Andalucía. En contraste con la creciente contratación de bocas agradecidas, en el mismo periodo, el número de personal funcionario y laboral que realizan trabajos administrativos dentro de la Junta no han dejado de descender, debido a la congelación de ofertas de empleo público y las limitaciones de la tasa de reposición –el número de contrataciones públicas por cada baja– para servicios esenciales que el Estado impuso durante la crisis.

 

Los datos figuran en el siguiente cuadro recogen la evolución del personal de la Junta de Andalucía, diferenciando administración general y administración paralela. Como hemos anticipado, mientras la primera pierde personal, la administración paralela crece a su costa:

Evolución del personal

Junta de Andalucía

2015

2019

Variación

Administración general

47.057

45.458

-3,4%

Administración paralela

23.052

26.045

+12,98%

Fuente: Proyecto de Ley de Presupuestos 2019. Cámara de Cuentas de Andalucía

 

La falta de convocatorias públicas en los entes instrumentales –prosigue el texto de la noticia–, crítica recurrente de la Cámara de Cuentas en sus informes de fiscalización, ha creado un caldo de cultivo para las contrataciones «a dedo» y la entrada de ex cargos municipales y autonómicos «sin vida laboral fuera de la política». Se trata de un mastodóntico conglomerado administrativo compuesto por casi un centenar de entidades al objeto de recolocar, con la vitola de jefecillos, a quienes presuntamente no son colocables en ningún otro sitio.

 Por su parte, Carmen Calvo, en el diario ABC (07/08/2019), subrayó que España tiene «más de 32.000 personas especializadas» combatiendo la violencia de género. Con estas palabras aludía a aquellas personas que viven a costa del género, las colocadas en la Industria del Maltrato que hacen como que trabajan en los llamados chiringuitos de género, cuando el dinero a las maltratadas debiera ir directamente desde una ventanilla con el funcionariado actual, sin necesidad de orquestar una nueva administración de partido ahora paralela a la Administración Pública. Asimismo –prosigue la noticia de ABC–, la vicepresidenta ha defendido que España «brilla por haberse tomado muy en serio» la lucha contra la violencia de género. (Nuevo error de la señora Calvo: España no brilla, sino que se apaga y retrocede a un tiempo de penumbra, oscuridad, a una dictadura matriarcal vengativa y fanatizada de odio al varón heterosexual).

José R. Barrios