Que un mal uso de tus cuentas en las redes sociales, pueden conducirte a crisis que no podías ni siquiera imaginar, es un hecho evidente que los vemos todos los días. Esta vez, con un feminismo absurdo que estamos seguros, que las verdaderas feministas estarán indignadas,, le ha tocado el turno al Gobierno de Cantabria, que desde su cuenta de turismo, Cantabria Infinita, destinada a promocionar la Comunidad Autónoma, retuiteó una foto de la famosa instagramer española María Pombo, también de Cantabria, que cuenta con más de 500.000 seguidores en la red social.

La foto presenta a María Pombo en bikini, mientras se recoge el pelo, teniendo al fondo la orilla de la playa difuminada. La polémica ha saltado cuando los usuarios de Twitter han recriminado a la cuenta, que estaba utilizando el cuerpo de una mujer en bikini como reclamo turístico, sexualizando la campaña, actuando así de manera machista.

Entre los que acusaron al gobierno de la Comunidad Autónoma se encuentra el movimiento Cantabria No Se Vende (CNSV) y la formación política Izquierda Unida (IU). El partido político ha lamentado el “machismo institucional”, afeando al Gobierno que su falta de ideas le han llevado a tomar una decisión irresponsable. Por su parte el Gobierno de la Comunidad Autónoma ha retirado la publicación y ha pedido disculpas asegurando que no era su intención “utilizar la imagen de la mujer como reclamo turístico”, lo que demuestra el miedo que hay a "mantenerla y no enmendalla" en estos temas.

Por su parte, Pombo ha defendido al Gobierno de su Comunidad, (lo que las feministas de cuerpos extraños seguirán bramando ahora contra la pobre Pombo)recriminando a la CNSV que la noticia se le estaba yendo de las manos, y ha agradecido que Cantabria Infinita haya elegido una foto suya para promocionar la Comunidad Autónoma. A esto, el Gobierno ha querido agradecer las muestras de apoyo de Pombo, de la que dicen “siempre se ha mostrado orgullosa de su tierra”. Otros muchos mensajes apoyaron la difusión, como hacemos desde aquí en un grito a la normalidad.