A cada cerdo le llega su San Martín y la Junta Electoral Central ha anticipado su regalo de Reyes a los españoles de bien, simplemente haciendo cumplir la ley. Para muchos es como si les hubiese tocado la lotería y de hecho también ha tocado el gordo, mejor dicho la propia Junta Electoral también ha inhabilitado al gordo. Oriol Junqueras seguirá en la cárcel y no podrá ir a recoger el acta en Bruselas.

Tampoco hay que dejarse llevar por la euforia, cuando la noticia sale la víspera de la investidura y cada vez existe una sensación mayor de que todo está pactado en política, al margen del paripé que representan a la perfección los actores de este teatro, más bien circo político.

Tiempo habrá para analizar con detenimiento las consecuencias de esta decisión y si tumba cualquier tipo de acuerdo con ERC, como parece lógico. De haber nuevas elecciones Vox sería el partido más beneficiado, que podría incluso alcanzar al PP o tenerlo a tiro.

La Junta Electoral Central (JEC) ha decidido como decimos inhabilitar a Quim Torra, que dejará, por tanto, de ser diputado autonómico y presidente de la Generalidad de Cataluña, ya que ser miembro del Parlament es un requisito indispensable para ser jefe del Govern. Esta resolución de la Junta estima un recurso del PP y, parcialmente, otros dos de Cs y Vox, contra la Junta Electoral Provincial de Barcelona, que rechazó inhabilitar a Torra.

Torra ha convocado a estas horas un Consejo Ejecutivo extraordinario a las en el Palacio de la Generalitad, con todos los miembros de su Govern y hará una "declaración institucional" a su término. El vicepresidente, Pere Aragonès (ERC), ha tuiteado un mensaje de apoyo incondicional: "Estamos contigo, muy honorable presidente Quim Torra. Siempre, todo el apoyo para hacer frente a esta decisión aberrante de la Junta electoral".

Javier Navascués Pérez