Fernando Gracia Ortuño (Barcelona, 1963) expone en su primera novela una dura crítica social sobre la situación laboral en España.  

Un detective en la cocina trata de un joven cocinero que trabaja eventualmente en la cocina de un hospital público, y que harto del lugar donde trabaja, se verá envuelto en un problema con sus compañeros al descubrir a qué se dedican a espaldas de todos. Como en una especie de diario, Curro nos muestra su día a día en elmatadero, como él lo llama, que "por algo será que lo llaman matadero al propio puesto de trabajo, todos los trabajos obligados son un matadero como éste, de alguna manera algo muere necesariamente cada día". Nuestro protagonista deberá luchar contra esperpénticos personajes dispuestos a hacerle la vida imposible. Mientras, de fondo, una sociedad corrompida, la nuestra, con un futuro más que negro: precariedad laboral, contratos basura e inseguridad. 

A través  de una trama breve y con un lenguaje sencillo y coloquial, el autor nos muestra parte de la dura realidad: trabajos que no nos gustan, compañeros vagos e ignorantes a los que no soportamos y el miedo a perder el único trabajo que tenemos. 

Un detective en la cocina es un directo alegato contra contra el miedo, y a favor de recuperar la lucha y la dignidad perdidas.



Un detective en la cocina. Fernando Gracia Ortuño.  Grupmtm. 2013. 232 páginas. 15 €.