La imbecilidad urbanitas del animalismo está empeñada en prohibir la pesca en todas sus formas y variantes (incluida la acuicultura, que tantas posibilidades económicas cifradas en miles de puestos de trabajo ofrece a Canarias); la caza, también en todas sus variantes e incluso en el caso de que las piezas cazadas se destinen el consumo humano en centros asistenciales; la ganadería; el pastoreo; la apicultura; el arrastre con ganado; la colombofilia; la colombicultura; el silvestrismo; las carreras de galgos; la tauromaquia; las peleas de gallos; la crianza de aves de corral; los circos con animales; los perros y renos como fuerza motora para los trineos de esquimales, y las vacas y bueyes también como fuerza motora en las romerías; los dromedarios como atracción turística en Timanfaya (Lanzarote) y en Maspalomas (Gran Canaria); los zoológicos y acuarios; el adiestramiento de perros como lazarillos y para el rescate de personas víctimas de desgracias naturales...


Dos de las últimas extravagancias de esta tropa de alucinados totalitarios, hijos del marxismo cultural y tontos útiles a los dictados del NOM, son estas: desterrar de nuestro acervo léxico expresiones como "matar dos pájaros de un tiro", "coger el toro por los cuernos", "fueron felices y comieron perdices", entre otras, por considerarlas ofensivas para la dignidad y los derechos de los animales; y dos, prohibir que los pastores usen perros para el pastoreo de sus ganados de ovejas y cabras; prohibición que llevaría fulminantemente a la ruina o desaparición definitiva de una práctica milenaria que acompaña al hombre desde antes incluso de aparecer el Neolítico y que, por ende, atesora tantos valores: humanos, históricos, éticos, ecológicos, rurales, antropológicos, económicos, familiares, religiosos incluso, asimismo artísticos... 


Sin embargo, nunca verás a los animalistas manifestarse delante de una clínica abortista, por ejemplo (en España, desde que se aprobó la ley, más de 2.000.000 de abortos), o entusiasmados con el apoyo a las iniciativas de los grupos provida: con alguna rara excepción, los animalistas son proabortistas, amén de feministas, globalistas, laicistas, relativistas...

 

Con todo, del animalismo no quería ocuparme en este escrito, solo que valga lo que valga el apunte precedente. Y sí (ocuparme) de esto: como de costumbre, el seudosocialista, necio, sectario, mentiroso compulsivo y corrupto José Luis Ábalos, ante la debacle de la PSOEZ en Andalucía (convertida durante casi 40 años en cortijo particular de estos desalmados traidores al socialismo y a la clase obrera, convertida en un estercolero de corrupción clientelar socialista) y el espectacular ascenso de Vox, no tiene más argumentos que acusar al partido de Abascal de "facha, extrema derecha, fascismo...". Práctica que también perpetran el fraudulento e insustancial Pedro Sánchez (alias Falconetti según Jiménez Losantos, chulo puta y macarra según Enrique de Diego, indigente mental según el tinerfeño Pepe López) y la hipócrita omaíta Susana Díaz, la dueña del cortijo. 



Este que sigue es el sujeto Ábalos, vividor seudosocialista, farsante de tomo y lomo, retratado aquí y ahora por Enrique de Diego: 

 

He dejado que el sol se pusiera sobre mi estupor ante la cantidad de sandeces que has evacuado, José Luis Ábalos, en Paterna, mostrando tu supina ignorancia y tu superlativa hipocresía. Luego iremos a esa patraña de Paterna, otro engañabobos del pilla pilla presupuestario. Siendo del PSOE que es un partido en el que todos eran asesinos y genocidas y que ha dado algunos de los mayores criminales de la historia de España como Agapito García Atadell, Ángel Galarza o Santiago Carrillo no sólo tendrías que ser muchísimo más humilde, abandonando tu fatua flatulencia verbal, sino que deberías pasarte el resto de tus días pidiendo perdón a todos y cada uno de los españoles.

 

Dejo al margen lo que de chorizo tienes, con la sede de tu ONG; eres un completo inútil, como el chulo puta de tu jefe, ¡vaya par de dos! Antes de lanzar una medida política, soplagaitas, pedazo de incompetente, hay que estudiar los temas y moverse dentro del terreno de lo posible que es el que marcan las leyes. Lo de profanar la tumba de Franco no es más que el voluntarismo de unos acomplejados golpistas con pulsión de tiranos. Os habéis metido en un callejón sin salida, en un atolladero y vais a terminar entrando en el terreno del delito y se percibe en lontananza para vosotros ir a hacer compañía a Junqueras, al que tanto amáis. Así que ahora toca criminalizar a la familia Franco con la impronta chequista que nunca habéis abandonado. Has pedido a la familia Franco“humildad”, cuando están dando un ejemplo patente de templanza, ante tanto desatino y tanta estupidez. Incluso te has atrevido, bocachanclas, a hacer referencia a su patriotismo, una virtud de la que tú, vendepatrias degenerado, careces por completo. “Por aprecio a la Patria”, has dicho. Mira, gilipollas, tonto de los cojones, a ver si te enteras de que los socialistas gobernáis en Valencia con un partido separatista pancatalanista como Compromís, que vais con vuestras vergüenzas al aire y con los pantalones y los calzoncillos bajos ante los separatistas catalanes y vascos, que habéis puesto a los pies de los golpistas a la abogacía del Estado, que estáis entregando a Navarra al separatismo sacando a la Guardia Civil de las carreteras, todo para cobrar a fin de mes y andar todo el día como los chorizos que siempre habéis sido en Falcon, incluso para ir de concierto.

 

Te has posicionado contra quienes “quieren reescribir la historia”. Ese eres tú y los tuyos. Por de pronto, deberías saber que el socialismo valenciano, eso del PSPV, se puso en marcha con franquistas chaqueteros. ¡Dejad de engañar a los niños! Antonio García Miralles, presidente del PSPV, fue el último jefe del SEU.

 

No eres ni tan siquiera un ignorante ilustrado, eres, Ábalos, un analfabeto funcional. Aprende un poco. Lee estas declaraciones del canalla de Francisco Largo Caballero, un pozo de odio que provocó la guerra civil. Largo Caballero, el Lenin español, ya el 8 de noviembre de 1933, en un mitin en Don Benito manifestó sin medias tintas su ambición totalitaria: “Queremos todo el poder; vamos a por todo el poder político. Tenemos que luchar como sea, hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee no una bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la revolución socialista”.



Miserable Ábalos, ignorante cum fraude, Dios quiera que tu partido, el más cleptómano, dañino, corrupto, golpista, guerracivilista y criminal de cuantos ha habido en la historia de España, se vaya yendo irremisiblemente por el sumidero de la historia, con más pena que gloria, y gente como tú o como la Susanita Díaz  se vaya al paro, por qué no, adonde van tantos pobres, no pocos de estos creados a mansalva por la proverbial incompetencia de partidos como el tuyo, Ábalos. 


Asimismo, también como de costumbre y con maneras sectarias, golpistas, guerracivilistas, chequistas, resentidas, destiladoras de odio y conspiradoras contra la legalidad institucional democrática cuando el resultado en las urnas contradice sus intereses partidistas, por lo común dictatoriales o totalitarios (como muestra un botón: Francisco Largo Caballero, el Lenin español: "El PSOE respetará la legalidad republicana solo en la medida en que tal legalidad coincida con sus intereses partidistas y revolucionarios; de lo contrario, iremos al enfrentamiento civil, a la guerra si es preciso, al declarado odio de clases al enemigo, que es la derecha y todo lo que esta implica o significa"), la extrema izquierda está que revienta, está que se sube por las paredes ante el exitazo de Vox en las recientes elecciones autonómicas andaluzas.

 

De modo que una vez más, la imbécil necedad de los comunistas e izquierdistas más sectarios y recalcitrantes sigue vociferando que "Partido Popular, Ciudadanos y Vox son el nazi-fascismo, la extrema derecha, la avanzada del imperialismo en España contra la revolución siempre pendiente de la clase obrera"... Insultos, que no argumentos: acusar de fascista a Vox es un insulto carente completamente de base argumental; no pasa de insulto, esto es, de fruto podrido de la propaganda marxista, que es la que se acabó imponiendo tras los acuerdos de paz una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial.

 

Desde luego, si no fuese muy grave por demencial y estúpido el análisis de la realidad llevado a cabo por estos descerebrados seguidores de la ideología más criminal de cuantas ha habido en la historia de la humanidad, sería para descojonarse de la risa por todo lo que dicen: excusan al abyecto criminal genocida Santiago Carrillo, o al no menos abyecto y psicópata Ernesto  Che Guevera, o celebran la "rehabilitación" del asesino genocida y golpista contra la legalidad republicana Luis Companys (pocos personajes tan abyectos y siniestros como este en la saña en asesinar a fieles católicos en Cataluña, casi siempre con un sadismo atroz inimaginable -se dieron casos de monjas, curas, seglares y religiosos atrozmente torturados cuyos restos mortales acabaron siendo echados a los cochinos-, durante la Segunda República y sobre todo durante la Guerra Civil), y empero pontifican y pontifican que "Vox, PP y Ciudadanos son la extrema derecha nazi-fascista, el neofraquismo", cuando lo cierto es que Ciudadanos es totalmente socialdemócrata, laicista y globalista en su ideario, aunque en política económica sean liberales, y a mi juicio un partido cuya cúpula dirigente está conformada por oportunistas, por personajes sin escrúpulos ni convicciones fundantes, honrosas excepciones aparte.

 

Menudos paquetes: sigan ustedes con su ignorancia sectaria de comemierdas completamente negados a las cosas de Dios... Desde luego, es difícil ser más sectarios e imbéciles: enemigos de Dios, de Cristo, de la Iglesia, de España...y de la clase obrera, pues el comunismo no dignifica a la clase trabajadora, ¡mentecatos!, muy al contrario, toda vez que los Castro, Hugo Chávez, Maduros y cía de turno humillan a los pueblos que tienen la desdicha de sufrir a tales megalómanos, para acabar enriqueciéndose ellos en el poder.


Y cómo no, no podía faltar: hordas vinculadas a Podemos, a decir verdad instigadas por su líder (para magistrales analistas de la actualidad de la talla de Federico Jiménez Losantos, César Vidal, Enrique de Diego o Roberto Centeno, un sinvergüenza de tomo y lomo este Pablenín, amén de farsante, vividor, totalitario y casta nuevo rico), ya han hecho acto de aparición pública y callejera al grito de "Vox fascista, Vox extrema derecha, abajo los nuevos fascismos..."

 

Nada de qué extrañarse: "Son la mugre, la basura, la escoria de la sociedad", en palabras del comunicador tinerfeño Pepe López, en efecto directamente referidas a la asquerosa mugre podemita con sus infumables Juan Carlos Monedero (este miserable y pordiosero intelectual ha acusado a Vox del crimen horrendo de la joven profesora zamorana Laura Luelmo, cuando lo cierto es que si en el Código Civil español hubiese vigente la cadena perpetua que propone un partido como Vox, o la prisión permanente revisable, para los casos de violadores y asesinos, el mortal verdugo de la jovencísima, llena de proyectos de vida y guapísima Laura Luelmo no habría estado suelto y...), Echeminga Dominga alias Echenique y cía de turno. El PSOE en Andalucía (ojo al dato, nada menos que el PSOE, tal vez el partido más corrupto, golpista, guerracivilista, criminal, conspirador y cleptómano de cuantos ha habido en la historia de España) ha llevado a la región más poblada española al penúltimo lugar en índices de desarrollo económico, solo por delante de Extremadura y muy cerca de Canarias (también en el pelotón de cola en índices de desarrollo), salpicándola con casos de corrupción extrema como el asunto de los ERES o el gasto de dinero de las arcas públicas en fiestas y orgías con prostitutas.

 

Solo que tal drama parece importar lo más mínimo o ciertamente muy poco a todas estas voces y hordas de independentistas o separatistas (también en Canarias), comunistas e izquierdistas de toda ralea (incluidos casi todos los progresaurios eclesiales, también llamados progreeclesiales: dizque católicos y católicas que, de tan progres que se confiesan y reconocen, comulgan más con los ideales del izquierdismo que con los genuinamente católicos), progres o secularistas, enemigos de Dios, de Cristo y de su Iglesia, enemigos de los valores de la civilización cristiana. Porque ya por toda España berrean que Vox es extrema derecha, fascismo, neofranquismo, facherío…


Sectarios e indocumentados, necios a más no poder, y cuyos únicos argumentos consisten en el insulto, el desprecio, la acusación gratuita (dar mamporrera difusión a los lugares comunes del pensamiento políticamente correcto y del laicismo más beligerante) siguen contando con el beneplácito y el aplauso de casi todos los medios de comunicación, instituciones y partidos políticos, vendidos o plegados a los dictados globalistas del Nuevo Orden Mundial. En verdad, sus argumentos progres (insisto, propios de comunistas, izquierdistas, independentistas...) son tan deficientes e infundados, que ni vale la pena entrar a debatir con semejantes energúmenos.


Porque no van más allá del tópico, de la injuria, del acoso, de la marrullería, del totalitarismo de corte leninista-estalinista. Y lo único que obtiene uno de todo intento de diálogo con esta peña es que te acusen, más pronto que tarde, de "fascista, neofranquista,  extremista de derechas, facha..."


No están en la verdad; están en el eje del mal. Por esto mismo en toda Europa tal vez sea por lo que, según el diagnóstico de analistas tan prestigiosos como César Vidal, Roberto Centeno o el propio Enrique de Diego, la izquierda va de culo, lenta pero implacablemente, toda vez que sus mentiras, sus bulos, sus fabulaciones y sus cantos de sirena engañan cada vez a menos personas. De manera que Dios quiera que de un partido como el PSOE, que ha sido en Andalucía durante casi 40 años una maquinaria de corrupción clientelar, no quede, más pronto que tarde en España, ni rastro de sus siglas. Del PSOE, sí, donde el siniestro Francisco Largo Caballero, responsable o causante número uno de la contienda civil en España, y donde los megalómanos hiperladrones Juan Negrín e Indalecio Prieto...

Luis Alberto Henríquez