Sin duda, la visita de Sánchez el “Moncloador” a la Feria de Zafra (Badajoz) se trata de un acontecimiento histórico imborrable para una de las ferias ganaderas más importantes de España. El pasado 3 de octubre de 2019, pues, quedará grabado con letras de oro en los anales de esta preciosa ciudad extremeña, como sus parroquianos agradecidos de por vida por la presencia de un personaje de tal estofa.

En la caseta del Ayuntamiento y con micrófono en mano, con miles de personas atentas a las palabras del presidenciable, éste hizo un discurso de género en defensa de gallinas, yeguas, vacas y demás animales de género y de sexo exclusivamente femenino.

Las crónicas de los diarios de la región alaban el mitin feminista de Sánchez que incluso fue vitoreado con rebuznos, mugidos y cacareos de los animales allí estabulados, pero atentos a las palabras salvadoras de caballero tan de género que los altavoces del recinto hacían llegar a todos los rincones.

Sánchez, en un alarde de arrojo y sinceridad absoluta, defendió sin fisuras a las gallinas del acoso de los gallos de corral que las persiguen sin descanso por los corrales de toda España y propuso órdenes de alejamiento para estos gallos, así como prometió la creación de Juzgados específicos sobre Violencia de Género de aves de corral. Respecto a los sementales expuestos en la Feria, toros y caballos entre otros, Sánchez tuvo calificativos cuasi humano al tildarlos de machistas maltratadores y achacó su conducta violadora al heteropatriarcado del reino animal. No obstante, en su discurso de género, Sánchez  exhibió un profundo conocimiento del mundo animal y de las relaciones sociales entre estos, de ahí que aludiese a la sociedad matriarcal de las bonobas, unas monas del Congo como ejemplo de sociedad animal matriarcal avanzada.

Entre aplausos, vítores y felicitaciones, los animales hacían gestos de reverencia a su paso en signo claro de agradecimiento e incluso se vio cómo el presidenciable le hacía una confidencia a una vaca de buen ver a lo que ésta le sonrió e incluso le hizo un guiño de complicidad.

Y al parecer, un lugareño de los allí presentes, una vez llegó a su granja a las afueras de Zafra, como todas las tardes se dirigió a su vaca Marcela para comentarle el asuntillo de día: «Muy “apurao” tiene que estar el señorito éste de los madriles, Marcela, para tener que venir a Zafra en plena Feria para pedir el voto a gallinas, cabras, ovejas, yeguas y vacas, digo yo, bonita».

 

José R. Barrios