Pablo Iglesias e Irene Montero han decidido que la seguridad que reciben por parte del Ministerio del Interior interfiera lo menos posible en su residencia familiar, en el chalé que tienen en el municipio madrileño de Galapagar.
La pareja ha rechazado la petición que efectuó la Guardia Civil para instalar en el perímetro de su finca, que ocupa 2.348 metros cuadrados, una especie de garita para que los agentes destinados a custodiar el inmueble las 24 horas pudieran trabajar en mejores condiciones. Desde finales de septiembre, los guardias civiles que protegen la vivienda lo hacen en un coche.
Por eso, con la llegada del invierno y el empeoramiento de las condiciones climáticas, Interior sopesó la posibilidad de construir una instalación fija en la residencia de los dos líderes de Podemos, teniendo en cuenta que las medidas de seguridad implantadas para proteger la vivienda y la finca se van a prolongar en el tiempo. No pudo ser, señalan fuentes de la Benemérita, ya que Iglesias y Montero no han autorizado este tipo de obras.
 
Ante esta negativa, la Guardia Civil buscó una alternativa y el pasado 28 de diciembre solicitó al Ayuntamiento de Galapagar los permisos necesarios para instalar una caseta en el exterior de la vivienda, en la vía pública.
Un portavoz de este consistorio madrileño, gobernado por el PP, señala a El Confidencial que autorizó la instalación el 31 de diciembre por tiempo indefinido, lo que duren las labores de protección de los dos políticos. Galapagar tampoco cobra ningún tipo de tasa por ello. Ahora solo falta que la Guardia Civil instale la caseta tras decidir cuál es el mejor lugar para hacerlo. Mientras tanto, los agentes destinados a estas labores de protección pasan la mayor parte del tiempo en un coche a las afueras de la casa. Los guardias trabajan en varios turnos las 24 horas del día. "Generalmente, se necesitan unos cinco agentes a la semana para cubrir los distintos turnos y descansos, ya que en cada turno solo hay un operativo", señalan las mismas fuentes.
 
El cuartel de la Guardia Civil en Galapagar tiene actualmente unos 35 agentes. En cada turno, suele haber dos patrullas destinadas a la seguridad ciudadana del municipio. "Una de ellas debe estar de apoyo por si sucede algún incidente en el domicilio de los dos protegidos. Mientras no sea requerida, está con su trabajo diario por las calles de Galapagar y localidades aledañas". La caseta que se instalará tendrá calefacción y baño. Mientras llega, una asociación sindical, la Unión de Guardias Civiles (UGC), instaló ya hace semanas un baño químico en la calle para que los guardias que protegen el chalé pudieran hacer sus necesidades. "Tenemos licencia hasta el 27 de enero, aunque ya la hemos prorrogado un mes más", señala el portavoz en Madrid de la UGC.
 
El objetivo de Interior era lo que se suele hacer con otras personalidades que son protegidas en sus residencias particulares: habilitar un lugar físico, con electricidad y baño, en la misma estructura del inmueble, como por ejemplo ha pasado durante mucho tiempo en el centro de Madrid con la residencia de la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre. Las características técnicas de su casa sí permiten que los guardias civiles que custodian su inmueble puedan estar dentro del mismo, en una garita habilitada para tal fin. "Siempre que es posible, se elige esta opción", afirman fuentes de la Guardia Civil.
 
Este diario ha intentado, sin éxito, hablar con la pareja para conocer los motivos de su negativa. No obstante, desde la Guardia Civil no tienen ningún tipo de queja, ya que siempre han reiterado que los dueños de la casa han ofrecido a los agentes que ante cualquier necesidad que tengan pueden entrar a los baños, pedir agua o todo lo que necesiten. La casa de Iglesias y Montero está enclavada en la parte residencial del municipio más cercana a la A-6, en La Navata. Los guardias que custodian el chalé suelen hacerlo de paisano y en vehículos camuflados.
 
Antes de que Interior decidiera proteger la residencia de los dos líderes de Podemos, fue el partido quien sufragó los gastos de seguridad. Como ya publicó El Confidencial, la formación morada contrató a la empresa Seguridad Hispánica de Vigilancia y Protección (Sehivipro) para que hiciera estas labores. No se sabe cuánto tiempo. Este diario solo tuvo acceso a un contrato (prorrogable) de nueve días, que ascendió a 2.286 euros (21,17 euros por hora y vigilante, IVA incluido). Desde mediados de octubre, el secretario general de Podemos y la portavoz del partido en el Congreso también disponen de escolta policial las 24 horas del día. En este caso, corre a cargo de la Policía Nacional. La seguridad es permanente, desde que salen de su domicilio hasta su regreso. En su residencia, corre a cargo de la Benemérita.