Con el gobierno socialista la aprobación de la solicitud de nacionalidad ronda entorno al 89%. Para poder aligerar los trámites se espera que la Ministra movilice a 100 funcionarios de otros departamentos y se pueda vaciar la montaña de papeles que ahora mismo se acumula en las oficinas. Con esto, y según sus propios baremos, obtendrán la nacionalidad, y por tanto podrán opositar y votar unos 330.000 nuevos españoles

Además, esto viene muy bien al gobierno socialista. En las últimas generales el PSOE consiguió 5,4 millones de votos. Esos 300.000 nuevos españoles agradecidos a su gobierno resultarían en un aumento de casi un 5% de votantes, sin tener que gastar un solo céntimo en campaña electoral. De modo que es algo que le resultaría muy favorable.

 

Entre 2010 y 2018 se concedieron 972.000 nacionalidades nuevas, unas 120.000 al año. El hecho de que en un trimestre puedan aprobarse más de 300.000 supondría un nuevo record para Sánchez, triplicando la media anual en solo tres meses, y marcaría un nuevo hito de dudosa utilidad a los muchos que ya atesora en sus apenas siete meses al frente del ejecutivo.

Entre los futuros españoles encabezarán la lista los marroquíes, que actualmente suponen uno de cada cuatro nacionalizados, seguidos de ecuatorianos y colombianos.