Cuarenta y ocho horas después de cerrar los colegios electorales, con el escrutinio completado al 100%, disponemos de todos los datos para entender lo que ha pasado. No solo los porcentajes de voto y el número de escaño por partido y provincia, sino las estimaciones demográficas de los movimientos o trasvases de votos entre partidos desde las pasadas elecciones de junio de 2016 a las recientes del pasado 28-A (ver, por ejemplo, “El Mundo” de 30-abril, pag. 12).

 

Si nos fijamos solo el número de votos totales, partido a partido, y comparamos los resultados de 2019 con los de 2016, en un análisis superficial y simplista (o interesadamente erróneo) podría parecer que la ingente cantidad de votos perdidos por el PP (3,5 millones de votos perdidos, el 44% de sus votos en 2016, pues ha pasado de 7,9 millones de votos a 4,5 millones) han ido en su totalidad a Cs (que ha aumentado en un millón de votos, el 32%, de 3,1 a 4,1 millones) y a Vox (desde casi cero a 2,7 millones de votos). De hecho, la suma de PP, Cs y Vox ha aumentado ligeramente en número de votos (+150 mil votos), aunque como la participación ha subido casi diez puntos porcentuales (del 66,5% al 75,8%), en porcentaje de votos han bajado del 46,6% que obtuvieron en 2016 al misérrimo 42,8% de 2019.

 

Con esta media verdad (y ya se sabe que una media verdad es una mentira), los “señoritos” del PP (y las “señoritas”, no vaya a ser que me acusen de machista y homófobo) se han apresurado a culpar de la debacle del centro-derecha a Vox (en mayor medida) y a Cs, pues –según ellos– “les han quitado los votos” y, a continuación, en un alarde de malabarismo, a partir del “fantasma” de la ley d`Hondt y del “voto útil”, concluyen que la culpa de que el hipotético bloque PP+Cs+Vox no haya alcanzado la mayoría absoluta es de los “ultras” de Vox y los “socialdemócratas” de Cs pues ellos, el PP, lo han hecho todo bien. Como siempre.

 

Sin embargo, si se analizan con detalle y con rigor los movimientos de votos, sin tener la conclusión previamente decidida, esta es bien distinta.

Es cierto que una parte significativa de los 3,5 millones de votos perdidos por el PP, unos 2,7 millones se han ido a Cs (1,1 millones) y a Vox (1,6 millones)[i] pero, ¡oh sorpresa!, unos 300 mil antiguos votantes del PP se han ido al PSOE (fundamentalmente) o a Unidas Potamos (UP) y otro medio millón se ha ido a otros partidos, fundamentalmente nacionalistas o regionalistas (PRC, CC, BNG, etc …). Es decir, por culpa del PP, al bloque PP+Cs+Vox se les han escapado del orden de 800 mil votantes, y esto es responsabilidad, solo y exclusivamente, del PP.

 

Vox y Cs, por su parte, han hecho bien su trabajo. Es verdad que se han quitado votos entre ellos, y sobre todo al PP, pero han traído al bloque PP+Cs+Vox casi un millón de votos (954 mil, para ser exactos), casi todos procedentes de la abstención (750 mil), pero también 400 mil votos procedentes de PSOE y UP, aunque les han dejado de votar (fundamentalmente a Cs) 200 mil electores en favor de partidos nacionalistas. De esos 954 mil votos nuevos que han aportado Cs y Vox, el 60% aproximadamente (572 mil votos) los ha traído Vox. De hecho, del total de votos recibidos por Vox (2,7 millones), el 23% (esos 572 mil votos) los ha ganado “fuera”.

Si a la debacle del PP le sumamos el hecho de que los partidos “anti España” (PSOE, UP, nacionalistas, etc) han pasado de 12,7 a 15,0 millones de votos, un aumento de 2,3 millones (todos ellos procedentes de la abstención, pues ha habido 2,5 millones de electores que no votaron en 2016 y si lo han hecho en 2019), la “paliza” en número de votos y en escaños ha sido, desgraciadamente, monumental.

 

Los señoritos (y las señoritas) del PP, con su ejército de sabios, sesudos y bien pagados asesores, en lugar de continuar diciendo sandeces contra Vox y contra Cs deberían hacer un sincero examen de conciencia para descubrir la razón por la que uno de cada 10 de sus antiguos votantes se han pasado a los partidos “anti España”. Y dar las gracias a Cs y a Vox por evitar que la masacre haya sido aún mayor.

 

Tomás García Madrid

 

[i] Todos los cálculos sobre movimientos de votos están basados en el estudio realizado por Sigma Dos para “El Mundo” y publicado el 30 de abril de 2019. Los resultados con otros estudios al respecto (Sociometrica para “El Español”, etc) son similares.