El exvicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra ha defendido aplicar «indefinidamente» el artículo 155 de la Constitución en Cataluña «hasta que vuelva a cumplirse la legalidad», al tiempo que considera «un error gravísimo» poner un límite temporal, porque el límite «es cuando vuelva la legalidad y hay que hacerlo controlando el dinero, la educación y los medios de comunicación», insiste.

Durante un intervención en una mesa redonda sobre los 40 años de la Constitución española, Alfonso Guerra se ha referido a Cataluña y al Consejo de Ministros que se celebrará en Barcelona el 21 de diciembre, Guerra ha apuntado que «no tiene muy claro que la política de hacer consejos aquí y allá tenga racionalidad, pero una vez tomada la decisión, lo que no es tolerable es que las autoridades que representan al Estado en el lugar donde va se coloquen enfrente; esta fuera de la Constitución y fuera del sentido común».

Y añade que «la gente se ha vuelto muy sensible y dice que el 155 es una amenaza cuando fue apoyado por unanimidad en la cámara y es un artículo como otro». «Llevo años diciendo que había que hacerlo ya», afirma contundente, y se pregunta «cómo va a ser inconstitucional aplicar el 155 indefinidamente hasta que vuelva a cumplirse la legalidad».

«No hay que poner dos meses como puso Mariano Rajoy, es un error gravísimo, porque el límite es cuando vuelva la legalidad», señala Guerra, que cuestionado sobre el PSOE catalán, Guerra ha afirmado que «hace mucho tiempo que el PSC mutó a una especie no identificada aún, porque no se sabe si tiene más porcentaje de socialistas o de nacionalistas».

Así se ha pronunciado Alfonso Guerra durante su participación en la mesa redonda «Una visión retrospectiva y una visión de futuro», moderada por el periodista Miguel Ángel Aguilar, en el marco de las jornadas conmemorativas del 40 Aniversario de la Constitución Española, que se celebran este lunes y martes en la Casa de la Provinca en Sevilla.

«El consenso es el catálogo de renuncias que tienen que hacer todos los partidos para poder llegar a un acuerdo», subraya Guerra, que critica que algunos digan ahora que renunciar a aquellas cosas que hubo que renunciar «fue una traición, cuando en realidad es una hazaña de la que sentirse orgulloso».

Además, añade que «fue un ruptura con métodos reformistas». Pero, lamenta, «el ser humano tiene más pasión por adquirir lo que no tiene que por disfrutar lo que tiene, y eso ocurre también con la Constitución, en lugar de disfrutarla y desarrollarla, se ponen en contra».

«Pero claro -añade- esta Constitución fue aprobada por más del 92% de los diputados, más del 94% de los senadores y casi el 90% de todos los ciudadanos del país, y fue aprobada en todas las comunidades autónomas», y, añade, «por ejemplo en Cataluña fue aprobada por tres puntos más que la media de España». «La gente miente mucho, y si vas a los datos te das cuenta de que todo es una impostura y una falsificación», manifiesta.