Anteayer fue un día especial para El Correo de Madrid ya que fuimos a visitar, tras varios intentos fallidos, a dos personajes muy interesantes de Extremadura: Antonio Pozo Alcalde de Guadiana del Caudillo y Juan Antonio Morales Diputado de la Asamblea de Extremadura y candidato por VOX a la Presidencia de la misma.

 

El lugar elegido no podía ser otro que el pueblo que como Numancia, está resistiendo con gallardía todos los envites de la Ley de Memoria Histórica, Guadiana del Caudillo.

 

Nos encontramos un pueblo alegre, con vida y en la que todos sus vecinos estaban contentos y orgullosos del apellido de su pueblo. Invitamos a todos los que han pergeñado la malévola Ley se den una vuelta por allí y hablen con sus gentes, como hicimos nosotros, con nuestro Director Eduardo Serrano a la cabeza y con Jaime Alonso, Portavoz de la FNFF que nos acompañó como amigo nuestro y también de los anfitriones y verán como sus gentes independientemente de su adscripción política están orgullosos de su pueblo de su apellido y del porqué de éste.

 

En el bar de la Plaza del pueblo, aprendimos lecciones de historia de la de verdad. Historia no contada por los historiadores que a veces se hace aburrida, sino historia enseñada por gente con arrugas en la piel y callos en las manos alrededor de un chato de vino. Historia contada por agricultores, ganaderos y albañiles del extremeño pueblo de Guadiana del Caudillo. Conocimos la historia real de como esos hombres llegaron con sus padres hace 70 años a Guadiana y tras trabajar de sol a sol están agradecidos al que da apellido a su pueblo.

 

Y entonces llegó la anécdota, contada por uno de los vecinos, el cual se declaraba comunista con el alcalde actual delante, entre risas y normalidad quedando claro que fuera de la Moncloa y de los Consejos de Ministros, sí, la guerra ha terminado y por supuesto la reconciliación es un hecho. Nos decía el simpático vecino, que como os digo era comunista: "El primer alcalde de Guadiana después de morirse Franco era del PCE, "El Gori " y empezamos algunos a decirle , "la placa de Franco hay que quitarla" y "El Gori" que era tan bruto como buena persona nos dijo:" Cuando llegue alguien que tenga los cojones de hacer lo que hizo Franco por este pueblo, le ponemos otra placa y mientras tanto esta se queda aquí""

 

Luego llegaron los nuevos socialistas los que ni conocieron a Franco y los que por supuesto ni saben, ni sabrán la idiosincrasia de este pueblo y allá por los años 90, cuando la Ministra de Fomento puso una carpa para anunciar la llegada del AVE (promesa como todas las socialistas evidentemente incumplida) en el termino de Guadiana del Caudillo en las afueras y por supuesto su alcalde no fue ni invitado, imaginamos que por "facha", lo cual lo que hizo fue un feo, no al alcalde, si no a todo un pueblo. La Historia es tozuda y tras 20 años de aquella foto en el que Guadiana del Caudillo fue expulsada del acto por la socialista Magdalena Álvarez, el AVE sigue sin llegar a Extremadura, Magdalena Alvarez está en paro y el alcalde de Guadiana del Caudillo está triunfando con sus vecinos y el pueblo sigue llamándose del Caudillo con el orgullo de sus vecinos. Esta es la historia.

 

Anécdotas que en El Correo de Madrid queremos que queden escritas, porque es el ejemplo de la realidad de Guadiana del Caudillo. Hoy el alcalde es de VOX, tras su paso por el PP y allí sigue la placa, gracias a su lucha, la cual no hizo falta en el año 1977 después de las primeras elecciones municipales gracias a un Alcalde comunista que su nombre de pila era Gregorio Escobar Suárez.

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Luego la hospitalidad de los habitantes de Guadiana del Caudillo nos hizo que dejáramos estampadas nuestras firmas en el "Libro de Firmas" del Ayuntamiento. Un auténtico honor para nosotros.

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