Estados Unidos acaba de dar un toque de atención a Sánchez tras la actitud de su gobierno en varios asuntos, especialmente sangrante es la actitud del ejecutivo español con la dictadura de Maduro y con el que consideran legitimo presidente Guaidó. La situación se ha agravado con la visita de Zapatero a Maduro.

No pasa por el mejor momento la relación entre España y Estados Unidos tras las actitud de España con Venezuela. Según informa la información la embajada en Madrid, dirigida por el amigo personal del inquilino de la Casa Blanca, Duke Buchan, ha transmitido al Gobierno de coalición una completa lista de agravios que la administración norteamericana considera que no deberían producirse entre dos países considerados aliados preferentes por ambas partes. 

La cadena de mando de la administración estadounidense ha hecho llegar al Gobierno español de forma directa y por varias vías su clara oposición a algunas decisiones tomadas en Moncloa. Todo ello ya está en conocimiento de las ministras de Exteriores y Defensa, Arancha González-Laya y Margarita Robles (que recibieron el embajador la semana pasada), y de la propia Presidencia del Gobierno de Sánchez.

La tensión no acaba aquí. El régimen de Maduro está intentando que petroleras extranjeras entren a gestionar activos de la empresa estatal PDVSA y ha tentado a Repsol. Trump ya ha advertido del peligro de negociar con la dictadura de Maduro.