Lo del bloqueo político en España es como una condena proveniente del –más allá-. En los comicios celebrados ayer día diez han concurrido –diez y seis- partidos algo que me resulta –demencial-, ya que las ideologías de estos pequeños corpúsculos que se autodenominan –partidos-, es un calco aproximado de otros de más enjundia, pero todos con esa inclinación hacia la –izquierda totalmente radicalizada-, que complican bastante más lo que esta sucediendo en nuestra querida amada España.

 

Como esta ocurriendo en los últimos tiempos y desde que desapareció el –bipartidismo-, a los españoles nos cuesta un enorme trabajo asistir a este inútil acto, si se puede llamar así, como es ir a votar, somos conscientes que ejercer este derecho, no sirve para nada, ya que los resultados que se están dando en las elecciones, -quizás manipuladas- siempre darán vencedor al PSOE sin obtener mayoría, es el resultado que se viene dando en estos cuatro comicios celebrados en España, en los últimos cuatro años.

 

Los estudiosos de la –política-, que nos dedicamos desde hace muchos años a estudiar cuanto acontece en torno a la misma en España, hemos –aceptado-, y existen pruebas de que así lo acreditan, que quizás en nuestro país no existan políticos capacitados para ocupar la presidencia al menos en la izquierda, y por consiguiente no conciten a los ciudadanos con derecho a voto, ha desplazarse hasta las mesas electorales a emitir su voto convencidos de su constatada inutilidad, lo que nos produce un rechazó crónico dado su catastrófica forma de gobernar, con los gobiernos de izquierda España siempre ha terminado malparada y arruinada.

 

Es obvio que durante la campaña electoral todo lo que dicen en los mítines nos lo pintan de color de rosa, pero los españoles que somos perros viejos en esto de la política somos conscientes que mienten descaradamente, dándose la circunstancia que la misoginia política de estos sujetos tienen unas connotaciones vulgares, zafias y cerriles, apelando a la demagogia como mal menor.

 

Aunque los socialistas sigan empecinados en hacernos creer con sus inconsecuentes y absurdos comentarios que han ganado las elecciones, me resulta hasta cierto punto una incongruencia, ya que no consiguieron el objetivo que llevó a Pedro Sánchez a convocarlas, como era obtener una mayoría absoluta -que no consiguió-, todo lo contrario perdió tres escaños, no obstante nos hace pensar que quizás llegue a gobernar mediante pactos que puedan surgir con los partidos, liderados por Podemos que carecen de unos ideales donde prime la supervivencia de España, republicanos, pro etarras, asesinos, separatistas, ácratas y toda esa patulea de sujetos, que conforman la indecencia y la inmoralidad más siniestra, que existe en nuestro país.

 

La doctora psiquiatra Chérie Carter Scott, define a estas personas que presentan una adicción a lo negativo como “negabolics”. Recordemos aquella etapa de Sánchez cuando empleaba sistemáticamente aquella vulgar expresión de “no es no”, ahora parece ser que dado su enorme interés en constituir un ¿gobierno progresista de izquierdas?-este término del “no es no” lo ha convertido en el “si es si”.

 

 El que si ha conseguido mejorar su situación política con respecto a lo que le sucedió en abril ha sido el Partido Popular, que poco a poco va recuperando a sus adeptos al conseguir 88 escaños. VOX ha sido el más beneficiado al duplicar el número de escaños que obtuvo en abril, el constante –machaqueo- patriótico de Santiago Abascal, denunciando constantemente la –indecencia- que acreditan a quienes quieren romper la unidad de España, que el gobierno en funciones no ha querido eliminar ese circulo vicioso que se ha apropiado de Cataluña, no estando por la labor de aplicar el articulo 116 de la Constitución como le pide el líder de VOX.

 

Y el perdedor ha sido Ciudadanos que ha sufrido un descalabro de tal magnitud que hace peligrar la supervivencia de esta formación política, ya su líder Albert Rivera ha dimitido, aunque me da la sensación de que él no sea el único culpable de este enorme descalabro, aunque honestamente se le haya achacado toda la culpa.

 

Se supone que progresar –es mejorar alguna cosa en todos los aspectos-, sin embargo en estos diez y seis meses que lleva gobernando Pedro Sánchez y sus esbirros, España ha ido retrocediendo a pasos agigantados, no tenemos una institución gubernativa que funcione bien, diría yo ni medio bien. La burocracia vuelve a estar presente, supeditando a los españoles nuevamente a ir de ventanilla en ventanilla, el paro aumenta cada día más, la hambruna ha vuelto a surgir con una enorme contundencia, los pobres y dependientes aumentan por miles, ¿dónde esta la progresía o mejoría que pregonan estos sujetos de innobles sentimientos?

 

Por fin hoy Iglesias y Sánchez han mostrado sus cartas, donde aquellos desplantes que le daba el presidente en funciones al líder de Podemos, era hasta cierto punto una estrategia vulgar que muchos españoles creímos, a pesar de las recomendaciones que nos hacían los catedráticos, politólogos y otros expertos en esto de la política.

 

De cuajar esos acuerdos firmados por Sánchez e Iglesias, a los que se unirán otros partidos de idéntico pelaje, constituye un enorme peligro para todos los españoles, las cosas irán de mal en peor, en lo económico, social etc., el paro adquirirá unas connotaciones jamás vistas, la deuda exterior que pasa de los dos billones de euros seguirá creciendo, los impuestos subirán de una manera desorbitada, lo que llevara a España a convertirse en una simple –caricatura- de lo que fue.

 

¿Aguantaremos lo españoles tanta desidia, o nos revelaremos como sería lógico ante tanta maldad, el quijotismo español siempre ha sido un sentimiento que nace en lo más hondo de nuestro ser, algo que hemos demostrado ante tantas –adversidades-, no queremos volver a caer en lo que aconteció en los años treinta de la pasada centuria, tenemos que ser fuerte y permanecer unidos para combatir una vez más a los que se proclaman enemigos de España?.

 

Se volverán a mancillar nuestros símbolos más preciados la bandera roja y gualda, nuestro escudo y el caos volverá a imperar en nuestra amada España, la inseguridad y la anarquía volverán a nuestras calles, como dice Santiago Abascal, tenemos que estar vigilantes, no permitiendo que estos –esperpentos- políticos se salgan con la suya.

 

Denominar al gobierno que salga de estos acuerdos progresista, me resulta –cómico-, dado el talante de las personas que lo van formar, Pedro Sánchez un socialista que esta arruinando y desvertebrado al socialismo que fundó Pablo Iglesias, Podemos una extrema izquierda amamantada en el chavismo más execrable, unos pro etarras –los de Bildu-, que han asesinado a cientos de españoles, los de Ezquerra Republicana de Cataluña que quieren romper la unidad de España, y una serie de partidillos cuya ideología esta más cerca del comunismo que de otra ideología menos agresiva y responsable.

 

Esta amalgama de partidos que van a posibilitar un gobierno estable en España, según Sánchez, esta abocado a una ruptura total llegado el momento, la mayoría de los que integran estos grupos carecen de la cualificación necesaria para discernir que es lo que conviene a España y lo que no, el Parlamento Español se va a convertir en una verdadera –cueva de indeseables-, que romperán sin lugar a dudas la excelsa grandeza del Palacio de la Carrera de San Jerónimo, una vez más vuelve la ignominia más perversa, ha apoderarse del pueblo español.

 

Juan Dávila-García