Tras dar la bienvenida a «Barcelona, Cataluña y España», como «jefe de Estado», Felipe VI blandió ante el jefe del Ejecutivo catalán la Constitución, recordó que España acaba de conmemorar el 40 aniversario de la Carta Magna, que su aprobación «por la gran mayoría de los españoles» representó un «éxito político sin precedentes» y que, a lo largo de estos años, «España se ha convertido, por propio derecho, en una de las 20 democracias plenas reconocidas internacionalmente».

La contundente respuesta del Monarca llegó después del enésimo boicot a la Corona orquestado por el presidente de la Generalitat y Colau. Ambos cumplieron con lo prometido y evitaron participar en el besamanos al Rey a su llegada al Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), lugar en el que tuvo lugar la cena inaugural del congreso mundial de telefonía