El charnego y madridista Rufián, reconvertido en catalanista para ganar el voto obrero de las barriadas hispanohablantes acusa a la JEC de golpe de Estado, curiosamente las mismas palabras de Otegui (no Otegi) especialista en democracias pacíficas y llamado hombre de paz.

En los tiempos de la post verdad muchas palabras ya no significan nada, están vaciadas de contenido. Se habla de fascista o de golpista con tanta ligereza, que ya no significa nada. Ciertamente hubo un golpe de Estado en Cataluña y una condena demasiado suave.

Rufián afirmó: "Somos republicanos, independentistas y catalanes, pero sobre todo demócratas y como tales ni por activa ni por pasiva favoreceremos un Gobierno de la extrema derecha ni de una derecha cada vez más extrema. Siempre se debe estar dispuesto a dialogar". El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha ratificado su abstención en la sesión de investidura dando a entender que no hay otra alternativa a Pedro Sánchez, lanzando así un dardo tanto a PP como a Junts per Catalunya, pues ambas formaciones votarán igual: en contra. "ERC pone al servicio de Cataluña y de la política la fuerza de sus 13 diputados para la investidura".