Francisco Bendala Ayuso, nacido en Segovia hace 62 años, es católico, padre de familia y abuelo. Militar de carrera es actualmente teniente coronel de Infantería en la reserva. Ha sido piloto de helicópteros, oficial de Inteligencia y ex-miembro del CESID, teniendo varios destinos en el extranjero. También es pequeño empresario y apasionado de la Historia. En esta entrevista de presentación hablamos de su incorporación a El Correo de Madrid y de la situación de España.

 

¿Qué supone para usted colaborar con un medio como el Correo de Madrid?

 Una sorpresa, una gran ilusión y... algo increíble. Soy lector asiduo de tan destacado medio desde antes de aparecer con tal nombre y aun no me creo que me hayan aceptado entre el elenco de magníficos colaboradores que tiene; sólo hay que repasar sus nombres, dilatada experiencia y, sobre todo, sus contribuciones. Vamos, que sigo pensando que cualquier día me comunican que fue un error administrativo.

 

¿Cómo valora la labor de este portal?

 Imprescindible. Como suele decirse en estos casos, y más aún en el del Correo de Madrid: si no existiera habría que crearlo. El Correo de Madrid, tal y como estamos de mal... en peor, hoy en día, es fundamental. Porque ante el encanallamiento de los medios de comunicación, y su transformación de forma abrumadora en herramientas del totalitarismo marxista que nos inunda y de la mentira y falacia que lo sostiene y encumbra, hace falta El Correo de Madrid, uno de los pocos medios libres y veraces que existen. Porque el periodismo no tiene que ser "objetivo", como dicen muchos --los mismos que ni siquiera lo son ni ganas ni intención que tienen de serlo--, sino que tiene que ser veraz, es decir, buscador y propagador de la verdad, que, ya saben, nos hará libres de verdad; valga la redundancia.

 

¿Con qué tipo de textos va a colaborar?

 En principio y de forma mayoritaria sobre la historia de España. No pocos sobre la parte más turbulenta del siglo XX, también sobre los años de paz, progreso, justicia y libertad de gobierno del Caudillo, pero no faltarán referencias a otras etapas, porque hoy son dos los campos de batalla primordiales en los que batirse y a los que no se puede dejar de concurrir: además del de las urnas, el de la cultura, sobre todo el de la Historia, donde por dejadez y traición la cosa está bastante mal para la verdad y la libertad. Y no descarto alguna tímida incursión en la actualidad política nacional porque hay días que uno se levanta y...

 

¿Cuántos años lleva estudiando la Cruzada Nacional?

 Más de dos décadas. Es fundamental que los españoles recuperen la memoria, la verdad histórica, hoy perdida, sobre nuestro siglo XX --precisamente al que los enemigos de España más han vapuleado--, porque España no nace en 1978, ni la Cruzada --que lo fue--, ni la etapa de gobierno del Generalísimo fueron, ni por asomo, lo que se viene inculcando desde hace cuarenta años, sino todo lo contrario; y las pruebas documentales me remito. No hay que cejar en el empeño de sacar a las generaciones actuales, y más aún a las venideras, de las garras de la mentira en que han caído y van a seguir cayendo. Esa mentira son los muros que los aprisionan aún sin darse cuenta... sólo por ahora, claro.

 

¿Qué le parece la irrupción de VOX?

 Por fin un soplo de aire fresco, de esperanza, de reacción. Con sus carencias, como todo lo humano, VOX puede ser, debe ser y ojalá sea el inicio de esa reacción nacional que es más que urgente y necesaria si no queremos desaparece en la ignominia y la nada. El problema de España, su actual estado de autodisolución y anarquía, no se debe tanto a la anti-España que desde hace dos siglos nos corroe, sino a la traición y engaño que han supuesto UCD-AP-PP y ahora ese engendro por excelencia que es C,s. Hay que aunar esfuerzos en torno a VOX, hay que dejarse de partidismos y personalismos; aprendamos de nuestra historia. Al que lucha en tu misma trinchera no se le pide carnet de pureza, ni se le pregunta por su vida anterior. Pecadores arrepentidos quiere el Señor. Eso sí, hay que velar por que VOX no pierda o venda o corrompa su alma, para ello: autoridad, disciplina, generosidad, valor y coherencia de sus dirigentes superiores e intermedios, lealtad de las bases, perseverancia, y España por encima de cualquiera; la causa, España, que somos todos, es lo único que importa.

 

¿Cree que la ventana de Overton se está abriendo hacia la derecha (por entendernos), que va habiendo más resistencia al pensamiento único de izquierda?

 Sin duda, y, además, debe abrirse o la ventana quedará sellada y caerá sobre nosotros un "telón de acero" del que costará generaciones, sangre, sudor y lágrimas deshacerse. Hay que recuperar la verdad, que no es relativa, porque la verdad es. Hay que luchar por volver a lo que nunca debió dejarse destruir: el hombre portador de un alma inmortal que al final de sus días se sienta en el banquillo de los acusados ante el Juez que todo lo sabe; la conciencia de la existencia del Bien y del Mal; la civilización católica; la familia como núcleo fundamental de la sociedad; el concepto de autoridad; el orden y no la anarquía; la justicia y no la impunidad; la libertad y no el libertinaje; la patria y no lo antinacional; la sinceridad y no la falsedad; el valor y no la cobardía; la honradez y no la corrupción; la honestidad y no la impureza; la alegría y no la tristeza; la belleza y no la fealdad; el amor y no el odio.