Los dirigentes de Vox se han propuesto una guerra sin cuartel en todos los frentes y ahora toca batallar duro en el tema de la memoria histórica, uno de los temas tabús y dogma para el ejecutivo de Sánchez, que la formación verde quiere llevar al debate público, marcando el ritmo de la política española.

La formación de Abascal tiene un buen arsenal para corregir y mejorar la injusta ley de José Luis Rodríguez Zapatero de 2007.  

Uno de los cambios principales tiene que ver con el nombre: "Ley de Concordia". Vox siempre ha apostado por desterrar del debate la expresión "memoria histórica". El partido de Abascal es plenamente consciente de la importancia de implantar "marcos mentales propios". Prueba de ello es el "pin parental", expresión popularizada por esta formación y asumida por sus contrincantes. El PSOE ya trabaja para intercambiarla por "veto parental".

La otra gran diferencia respecto al texto actual es su rango de aplicación. La ley de Zapatero engloba el periodo 1936-1975. Vox pretende ampliarlo a... "1931-1975" para, así, incluir la "detección y exhumación de las víctimas de la República".

"Estamos ultimando el borrador. Queremos que se trate igual a las víctimas de un bando que a las de otro", trasladan a este periódico desde el grupo parlamentario de Vox en Andalucía. Una reivindicación que tiene en vilo a PP y Ciudadanos, cuyos votos necesita para prosperar. "Nos pronunciaremos sobre ello cuando veamos el texto", despejan azules y naranjas en charla con este diario.