Por primera vez la izquierda y los nacionalistas suman lo suficiente para poder cambiar la Constitución Española. Para ello, bien es verdad, necesitan del apoyo de Ciudadanos, pero eso no será problema, pues Ciudadanos es el partido de Soros y está infiltrado por la masonería. Por tanto, sus amos no dudarán en sacrificar este peón instrumental para alcanzar su fin deseado: la ruptura de España.

Y la ruptura se puede conseguir por medio de una reforma constitucional a la que no podrán oponerse el PP ni Vox, pues no suman lo suficiente. Esta reforma será preferentemente republicana (harán pagar a Felipe de Borbón su intervención en el golpe catalán); introducirá los supuestos «derechos de última generación» entre los que se incluyen la constitución de España como Estado Feminista y sin fronteras (para poder acoger la inmigración con mayor flexibilidad); declarará el Estado Laico (facilitando la persecución de cualquier disidencia por motivos religiosos); y, finalmente, procederán a la configuración territorial de España como Estado plurinacional y federal, tal como desea ERC (vendiéndolo a los españoles como solución al independentismo).

Esto es lo que nos espera, por lo que ahora no queda más que pedir a los españoles de bien que se unan en movimientos cívicos al margen de los Partidos políticos, que solo desunen y dividen. Si nos mostramos fuertes en la calle, si movilizamos a lo mejor de la sociedad española, y si somos capaces de visibilizar que los españoles no toleraremos tal ignominia, igual consigamos parar el plan ya trazado por los poderes fácticos internacionalistas.

 

Javier Mª Pérez-Roldán y Suanzes-Carpegna