D. Pedro González-Bueno Benítez es Doctor Ingeniero de Minas. En esta entrevista nos habla de la figura de su padre D. Pedro González-Bueno Bocos, ministro de Franco en el primer Gobierno Nacional y una de las figuras claves del Régimen siendo procurador en Cortés y uno de los hombres importantes en la creación de riqueza y desarrollo económico e industrial de España, con manifiesta inquietud por lo social.

 

Su padre fue un prestigioso ingeniero, fiel a la Monarquía, ¿no es así?

 

Como alumno de la Institución Libre de Enseñanza, (Don Francisco Giner de los Ríos con su bondad y su ejemplo, le causó un gran impacto) y como Ingeniero de Caminos, mi padre recibió una formación, tanto académica como familiar, donde el respeto, la honradez, el esfuerzo y el sentido de responsabilidad, fueron principios básicos, y es por ello, por lo que se siente monárquico, al ver la actuación de los que se decían republicanos, unido y de forma definitiva, a que pesara en él una tradición de siglos y de gloriosa Historia de España bajo la Monarquía. Cuando se produce el Alzamiento Nacional, como Director de SICE, ya ha realizado importantes trabajos en el sector eléctrico y específicamente en el campo de la telefonía y la radio.

 

Amigo personal de Juan de la Cierva y de José Calvo Sotelo, fue una de las personalidades que firmó el manifiesto fundacional del Bloque Nacional.

 

Estas dos personas, curiosamente influyeron en que mi padre entrará en el mundo de la política, que ni conocía ni le atraía. Con Juan de la Cierva, número uno de la misma promoción de Ingenieros de Caminos que mi padre, mantuvo una excelente amistad. A finales de 1936, La Cierva, a la salida de una entrevista con Franco en Burgos, le dijo: “Por cierto, Pedro, el generalísimo me ha pedido le diera nombres de personas conocidas mías y en las que tuviera plena confianza en todos los conceptos, y me he permitido darle el tuyo.” Seguramente fue la primera vez que Franco oía el nombre de mi padre.

 

Su relación con Calvo Sotelo, inicialmente provenía de que este había sido discípulo de mi abuelo, el que, con Andrés Amado, -este íntimo colaborador de Calvo-, dirigía una academia preparatoria de opositores a Abogados del Estado, relación reforzada por las visitas que le hizo durante su destierro en París, en los frecuentes viajes profesionales que mi padre hacía a Francia. Es indudable que las trágicas circunstancias que vivió España en esos años 30, unido a la valiente y patriótica actuación de Calvo, en la que mi padre se involucró, influyeron en su interés por la política, firmando el manifiesto de creación del Bloque Nacional, siendo con Alfonso Peña Boeuf los dos únicos ingenieros de caminos firmantes del mismo.

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Colaboró con el General Emilio Mola en la preparación del Alzamiento.

 

En la tarde del 16 de Julio de 1936, siguiendo el consejo de un buen amigo, sale con mi madre de un Madrid tenso y con ambiente ya de preguerra para recogernos, -estábamos en casa de mi abuelo Miguel en Cercedilla-, a mis dos hermanas y a mí, y llevarnos a Pamplona a donde llegamos al anochecer del 17, víspera del Alzamiento. Un tío de mi madre, el tío Alonso, Presidente de la Audiencia Territorial de Navarra, presentó a mi padre al General Mola, explicándole quién era. El General recomendó a mi padre llevase a su familia a Burguete, pequeño pueblo próximo a Roncesvalles como lugar seguro, y le pidió  se presentará todos los días en el Cuartel General, por si le necesitaba para llevarle en su coche a Madrid, petición de la que quedó liberado al quinto día. Dicho lo cual queda claro que no se puede decir que mi padre colaboró con Mola en la preparación del Alzamiento, que el Director había preparado con antelación. De aquellos días mi padre guarda un emocionado recuerdo de la concentración en la Plaza del Castillo. Un mar de boinas rojas, tres generaciones de navarros, en un ambiente de profundo entusiasmo, dispuestos a marchar sobre Madrid para cambiar la situación.

 

Durante la Guerra se unió a Falange y fue nombrado miembro de La Junta Política.

 

Ingresa en Falange en Salamanca, siendo el 16 de Octubre de 1936 la fecha que figura en su carnet de afiliado, dejando claro que él era “camisa recién planchada”, anticipándose a que le pudieran achacar la presunción de ser “camisa vieja”. A partir de ese momento mantiene con Hedilla y el grupo de Falange contacto constante. Corren tiempos difíciles; asesinato de José Antonio, tensión entre Falange y Requetés, todavía incertidumbre en el resultado de la guerra, etc. El 20 de Febrero de 1937 entra en zona nacional Ramón Serrano Suñer, al que mi padre trasmite la profunda inquietud que siente por la inestabilidad que se vive en la retaguardia por los enfrentamientos que se están produciendo: “el Generalísimo quizá gane muchas batallas pero puede perder la guerra”. Es indudable que Serrano transmitió al Caudillo el mensaje y por ello es la segunda vez que oye su nombre sin conocerle.

 

Posiblemente la conversación de Serrano y la recomendación de La Cierva, hace que el 22 Abril de 1937 le nombre, sin conocerle personalmente, miembro de la Junta Política. Ya en la Junta, es actor principal con Serrano de la Unificación, y de la redacción de los estatutos de FET y de las JONS, por orden directa de Franco, que fueron aprobados el 4 de Agosto de 1937. Tres semanas después, consigue con la colaboración de Ingenieros Agrónomos y la movilización de la Falange por Serrano Suñer, en un tiempo récord, la aprobación del Decreto del Trigo, primera disposición que firma Franco como estadista, y que según Ricardo de la Cierva: “hizo más por la moral y la cohesión interna de la zona nacional que toda una campaña de conquista”.

 

Fue Ministro de Organización y Acción Sindical en el primer Gobierno Nacional. ¿Podría decirnos, en grandes líneas la labor desarrollada en su etapa ministerial?

 

“Tomó posesión del Ministerio de Organización y Acción Sindical , el 2 de febrero de 1938 y cesó el 9 de agosto de 1939, después de año y medio de una actividad verdaderamente pasmosa”. (Fernando Suárez González). A los treinta y cinco días de su nombramiento se aprueba El Fuero del Trabajo (9 Marzo 1938), fundamentado esencialmente en la doctrina social de la Iglesia y de la Falange, anunciaba un régimen radicalmente opuesto al capitalismo liberal y a la lucha de clases, siendo el norte del Nuevo Estado la exaltación del trabajo y la protección y el progreso de la clase trabajadora y de la familia. Síntesis del pensamiento social del Movimiento, el Fuero, -elevado posteriormente a Ley Fundamental-, hizo que el mundo del trabajo, pasara a ser el protagonista de la política nacional. Como ministro, con el desarrollo del Fuero, se aprueba la creación de la Magistratura del Trabajo (13.5.1938) y del Instituto Nacional de la Marina; la Ley de Reorganización del Instituto Nacional de Previsión (15.6.1938), a través del que se amplían y mejoran los Seguros de Vejez y Maternidad;  la creación del Subsidio Familiar (18.6.1938); la organización del Servicio Nacional de Emigración; la Declaración del 18 de Julio “Fiesta de Exaltación del Trabajo”, con el abono de una paga extraordinaria; la Creación del Instituto Nacional de la Vivienda (19.4.39), además de impulsar a las empresas a habilitar comedores para sus trabajadores y a que fomentaran la creación de economatos y cooperativas; estableció turnos para que todos los trabajadores pudieran disfrutar vacaciones en el año 1938; reguló el trabajo a bordo de los buques mercantes; aprobó los Reglamentos Nacionales para el trabajo en la Industria de Hospedería, Cafés, Bares y similares y de las de Conservas y Salazones de Pescado; organizó el Servicio Nacional de Emigración así como el Servicio de Reincorporación de los combatientes al trabajo.

 

Según Licinio de la Fuente, con la promulgación del Fuero del Trabajo es cuando se da “el gran aldabonazo y la orden de salida para una auténtica Seguridad Social”.

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¿Cómo fue la relación personal de su padre con el Caudillo?

 

Mi padre tuvo veneración por el Caudillo; admiraba su serenidad en momentos verdaderamente difíciles, su extraordinario saber escuchar, su pragmatismo, las virtudes derivadas de su formación militar y su formación religiosa, unido a un profundo amor a España. Desde el momento en que se conocieron existió entre ambos una real empatía, que se tradujo en un entendimiento y franca confianza siempre dentro del debido respeto que Franco exigía como Jefe del Estado Español y que mi padre gustoso le reconocía, unido a su admiración y cariño. Franco dio en numerosas ocasiones muestras de un sincero afecto hacia mi padre, como es entre otras varias distinciones que tuvo para con él, la dedicatoria con que le envió su fotografía, que reza así: “A Pedro González –Bueno excelente colaborador en el trabajo de levantar a España. Afectuosamente 11 Agosto 1938 III Año Triunfal” tras haberle confirmado su cese como ministro, con una carta de su puño y letra, explicándole las razones por las que había adoptado esa decisión.

 

¿Qué otros cargos, oficiales y privados, ocupó en la era de Franco?

 

Al cesar como ministro solicita su reingreso en el Consejo de Obras Publicas y el 17 de Julio de 1942, al proclamar Franco la Ley Constitutiva de las Cortes Españolas, fue nombrado procurador en Cortes de modo automático, al ser en ese momento Consejero Nacional de libre designación del Caudillo. Como procurador consigue el envío a las Cortes de la Ley de Ayuda del Estado para la Ejecución del Plan de Electrificación de los Ferrocarriles, en cuyo pleno defendió la Ley que fue aprobada el 24 de Abril de 1946. Posteriormente consigue, como consejero de RENFE, la realización del Plan por el que Alsthom suministraba 20 locomotoras y otras 40 se fabricaban en España por varias empresas españolas, lo que supuso un fuerte impulso a la industria nacional. Independientemente de haber sido fundador y promotor de las siguientes empresas: SICE (Material eléctrico), TETRACERO (redondos de alta resistencia), CASER (Seguros) y AGIGANSA (Promoción  turística en Tenerife), en Julio de 1957 consigue, superando enormes dificultades, la autorización para la fabricación de automóviles en España, lo que realiza Citroën Hispania, bajo su presidencia, en Vigo.