Le ha gustado mucho a los monárquicos, como se ve en el comentario del Diario de Colón, que dice:

"Las dos reservas institucionales de España, VOX y la Monarquía, se unen en un mismo yugo, como un dúo de flechas que cose las grietas de nuestra integridad nacional.

Se nota que están vivas las fuentes genuinas de España. El finis Hispaniae todavía no ha llegado.

Aún quedan muros por derribar y jinetes dispuestos a ensillar sus corceles. Todavía late el corazón de la resistencia.

Hay otra España"

Y no ha gustado tanto a los que consideraban que Abascal, debía mantener las distancias ante el Borbón y demostrarle en esa visita que todos entienden obligada, que no se está de acuerdo con su  estirpe y han visto en la reverencia una cobardía del líder de VOX, que creen no debía haber agachado la cabeza.