Es increíble como se ha tratado y se está tratando, entre otros temas, al separatismo catalán en este país.
 
Para mi, un separatista es como un rebelde y, como tal, debe ser tratado, es decir, de forma contundente. 
 
Interviene la policía (si hace falta enviar algunas unidades del ejército como apoyo, se envían). Después de las detenciones y de una investigación rigurosa, se hacen listas en las cuales estén los nombres de los separatistas más radicales. A esos, se les planta ante un tribunal, en el cual se decida retirarles la ciudadanía, (al fin y al cabo no quieren ser españoles, ¿no?), la confiscación de todas sus propiedades y la expulsión del país. 
 
Luego, se dan sus trabajos y propiedades a españoles leales, que no tienen y necesitan, de los cuales hay muchos, demasiados ya por desgracia, en nuestro país. O bien, se venden las propiedades y lo recaudado se envía a la beneficencia.
 
¿Para que meterlos en prisión?, ¿para vivir de los ciudadanos, como ''sibaritas'' dentro de ellas?. ¿Los españoles les pagamos su estancia en la cárcel, cuando se han rebelado, renegando de la patria?. No señores, no.
 
También, por supuesto, se suprimiría automáticamente no sólo la mayoría de las competencias (cedidas de forma absurda) de la Comunidad autónoma devolviéndolas al gobierno central, sino que también, se sometería a referéndum la existencia de la propia Comunidad autónoma, (como se debería hacer con todas).
 
Pero claro, preguntémonos, ¿dónde han ''escapado'' algunos líderes separatistas?, a Bruselas, a Suiza, ¿casualidad?. Las ratas siempre vuelven a su madriguera. ¿Se han refugiado cerca de sus verdaderos ''jefes''?. ¿Por eso anda nuestro gobierno con medias tintas en su tratamiento con los rebeldes separatistas?. ¿Por eso han dejado escapar a los más gordos?. 
 
¿Quien está realmente detrás de estas tramas?. En Bruselas o en Suiza, por ejemplo, muy seguramente, nos podrían contestar.
 
De todas formas, como decía más arriba, contundencia, no sólo con el separatismo, con cualquier tema en el cual se vea atacada España.  Esto le ha faltado siempre a los sucesivos gobiernos de esta nación desde hace varias décadas, tanto a nivel interior, como a nivel exterior. 
 
Ya está bien de tragar y transigir.