La Real Academia de la Lengua en sus tres acepciones define el terrorismo como la dominación por el terror; la sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror y la actuación de bandas organizadas que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretenden crear alarma social con fines políticos.

 

Por lo que, efectivamente, lo sucedido el pasado sábado 16 de noviembre es obra de uno más, de los comandos terroristas formados por mujeres, de los tantos que la extrema izquierda y el comunismo, tienen diseminados por el territorio español.

Es lo que tiene la “lluvia propagandística hitleriana” al más puro estilo Goebbels, que los hace crecer como champiñones.

 

¿Qué motivó que dicho comando se presentara armado de gorras y bragas para taparse las caras, así como de pancartas con soflamas llenas de ordinariez y muchas falsedades, en un acto publico y pacífico?

 

Nada más y nada menos, que una mesa redonda donde se iban a exponer y defender los derechos de los niños. Todo ello de la mano de cuatro mujeres, entre las que me encontraba, cada una desde sus diferentes perspectivas, especialidades y experiencia.

 

Pero, al parecer, la necesidad imperiosa de defender los derechos de nuestros menores, entre ellos, la Custodia Compartida, para estos comandos terroristas feministas paridos del marxismo más cruento e ignorante, es un “macromachismo”, una forma mas de violencia de género.


En primer lugar, dejar claro a estas terroristas que compartir tiempo y disfrutar de sus progenitores por igual, es un derecho inalienable de los menores.

Voy a exponer por escrito lo que no quisieron escuchar porque no les interesa, ya que les restaría poder y como no,dinerito en el bolsillo.

En concreto, desde mi posición como psicóloga y de la mano de estudios rigurosos donde se comparan los efectos de custodias compartidas y exclusivas, respectivamente, expuse que, estas investigaciones encuentran que los niños con custodias exclusivas, ya sea la ostente el padre o la madre, tienen un perfil mucho mas vulnerable y proclive a desarrollar trastornos de conducta y personalidad en adolescencia y vida adulta.

Por el contrario, no hallaron diferencias entre los niños que no habían vivido la separación de sus padres y aquellos que, tras el divorcio habían gozado de una custodia compartida. Lo que nos viene a decir, que ésta sería la medida prioritaria para la preservación del bienestar de nuestros niños.

Sin embargo, no me sorprende que se siga priorizando a las mujeres en detrimento de los más pequeños cuando llevamos siglos poniéndolas por delante “mujeres y niños primero”.

Dejaremos para futuras ediciones, la explicación del lado oscuro de las custodias exclusivas: por qué estas mujeres autodenominadas feministas se aferran a ellas con uñas y dientes.


Todo mi respeto y admiración para Alicia Rubio que diariamente sufre, junto a toda su familia, la actuación de este terrorismo de género.

 

Jesús, fuerza y honor.

 

Aquí tienen el video donde pueden ver lo sucedido.