En el Salón del Puente a las 18:30 horas:

Insiste con desigual fortuna en una obsesión evidente en el cine del director Álex de la Iglesia, concretamente en el tema del encierro involuntario de un grupo de personas que por razones que escapan a su voluntad no pueden recuperar la libertad y son víctimas de un terrible miedo colectivo.

Un factor que ya condicionada sus películas precedentes, desde 'La comunidad' hasta 'Mi gran noche' y 'Las brujas de Zugarramurdi', y que hereda influencias de películas tan emblemáticas como 'El dorado' de Hawks, 'Asalto al distrito 13' de Carpenter y, por encima de todo, 'El ángel exterminador' de Buñuel.

Desgraciadamente las cosas no han salido, del todo, como el director pretendía y este enfrentamiento dialéctico primero y físico después conducirá a los personajes a una locura impropia del ser humano.

Los primeros minutos, sin embargo, no sólo son los mejores, sino que prometen un menú más que apetitoso cuando el relato transita de la tragedia al absurdo. Aquí, en la media hora inicial, se condensa lo mejor de una película que se abre paso entre un laberinto de posibilidades que conduce, inevitablemente, al caos.