Causa horror y desolación que la promoción profesional de estas cuatro altas cargas para el Estado se haya cimentado en una labor tan lesiva a la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, dando un destino opuesto a millones de euros procedentes de los Fondos Europeos y nacionales, que iban destinados a políticas de verdadera igualdad. Dinero que se ha venido gastando sin control ni justificación alguna, como en ningún caso se ha empleado en su fin esencial como hubiera sido la promoción cierta de la mujer y tender puentes entre hombres y mujeres.

 

El reconocimiento a la labor de estas cuatro biempagásqueda descrito en las palabras de la propia Carmen Cavo cuando se refiere a Leire y Bibiana, compañeras de partido (ABC 28/08/2019): «Ellas han puesto en marcha leyes que han supuesto verdaderos cambios estructurales, pues sucesivos gobiernos conservadores no se han atrevido a revertirlas».

 

Acerquémonos a la contribución a la Obra (Industria de Género o negocio en nombre del feminismo) de cada una de ellas:

 

Mª Teresa Fernández de la Vega

Vicepresidenta del Gobierno de Zapatero (2004-2011)

Méritos: Ley Integral de Violencia de Género (2004)

Ascenso:Presidenta del Consejo de Estado (2018-)

Condecoraciones:Orden de las tres Estrellas, Gran Cruz El Sol de Perú, Doctora Honoris Causa UIMP

 

Bibiana Aido

Directora Agencia del Flamenco (Andalucía)

Ministra de Igualdad con Zapatero (2008-2009)

Méritos: Ley del Aborto y crea la palabra miembra

Ascenso:Asesora Especial de ONU Mujeres (2010-)

Condecoraciones: Gran Cruz Carlos III (2010), Doctorado Honoris causa Universidad de Northumbria (2011)

 

Leire Pajín

Ministra de Sanidad, Políticas Sociales e Igualdad con Zapatero (2010-2011)

Méritos: Creó la palabra coyugue

Ascenso:Organización Panamericana de Salud (2010)

Condecoraciones: Gran Cruz Carlos III, Premio Rosa del Sur y Premio Dulcinea

Carmen Calvo

Consejera de Cultura (Andalucía)

Méritos: Pacto de Estado contra la Violencia de Género (2017)

Ascenso:Vicepresidenta del Gobierno con Pedro Sánchez

Condecoraciones: Fiambrera de Plata (1998)

         

Muy agradecido es el nacionalfeminismo español con sus máximas impulsoras, catapultándolas incluso a organismos internacionales como puede ser la corrompida ONU o el Consejo de Estado, un órgano consultivo del Gobierno que siempre está al espera de una consulta del Ejecutivo que suele llegar de año en año.

 

Si bien estas cuatro altas cargas del Estado han resuelto con eficacia el porvenir de ellas y de los-las suyos-as, descosiendo el tejido social en España, ahora también lo hacen en Hispanoamérica; por su parte, miles de mandos intermedios, con sus uñas pintadas de rosa caramelo igualmente gozan de generosos sueldos a costa del maltrato a la mujer, como un ejército de millones de soldadas están prestas a tomar las calles sólo a expensas de un bocata de mortadela, una bandera morada y una pulserita rosa, así echan atrás la jornada de una vida aburrida, pero hábilmente espoleada por un fanatismo ciego, tan lesivo a la razón, a la común y placentera unión hombre-mujer, como al progreso social y a una Justicia justa, sin distinción de sexo.

 

José R. Barrios