La juez María Núñez Bolaños se sacó el doctorado en julio de 2017. Llevaba ya dos años como instructora del caso ERE y otros sumarios de corrupción que acorralan a gobiernos andaluces del PSOE. Los seis fiscales Anticorrupción de Sevilla estallaron el pasado mes de junio y plasmaron en un inédito informe las «abrumadoras muestras de conductas irregulares» de la juez en las macrocausas de los ERE, Avales y Agencia IDEA.

La titular del Juzgado de Instrucción número 6, que está de baja laboral desde el 3 de septiembre, ha sido denunciada precisamente ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por el jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón. Basándose en el ilustrativo escrito redactado por sus fiscales delegados en Sevilla, Luzón reprocha a Núñez «un comportamiento de reiterada pasividad a lo largo del tiempo, sin practicar ni denegar las diligencias solicitadas o presentando trabas y reiterando resoluciones ya desestimadas, que podrían sugerir una voluntad de paralizar o ralentizar la marcha» de las macrocausas heredadas de su antecesora en el juzgado, Mercedes Alaya.