Ante los graves sucesos ocurridos en Cataluña, y la total obstrucción por parte de los políticos separatistas y su brazo armado, los mozos de escuadra, a la leal colaboración del CNI, la guardia civil y la policía nacional, me asalta la duda de si Rajoy no será un traidor, un cobarde o un inútil… O las tres cosas.

         En efecto, hemos tenido un ¿gobierno? Ausente, de vacaciones, pasando de todo, y sin hacer nada de provecho, además de salir en las fotos y sentir mucho lo sucedido. Como todo el mundo.

         Lo cierto es que nuestro todavía Presidente del Gobierno dispone de amplios poderes para afrontar una situación de crisis como la actual, que afecta a la seguridad pública: la Ley 36/2015, de 28 de septiembre, de Seguridad Nacional.

         ¿O es que alguien duda de que estamos ante una grave crisis, con atentados que pueden reproducirse pronto, y que rápidamente terminarían con la primera industria nacional, el turismo, por no hablar de las decenas o cientos de muertos que, Dios no lo quiera, podríamos sufrir…?

         Voy a transcribir a continuación algunos apartados de la Ley, y que cada cual opine lo que estime oportuno. Pero para mí resulta obvio que el presidente ha hecho dejación de sus funciones, constitucionales y legales.

         A un gobernante se le elige o nombra para que gobierne, y más en situaciones de crisis, no para que contemporice con todos y, sobre todo, con los independentistas catalanes.

           Dice la Ley en su preámbulo: “…la Seguridad Nacional se entiende como la acción del Estado dirigida a proteger la libertad y el bienestar de sus ciudadanos, a garantizar la defensa de España y sus principios y valores constitucionales, así como a contribuir junto a nuestros socios y aliados a la seguridad internacional…”.

         Componentes fundamentales de la Seguridad Nacional, art. 9, 2: “Los Servicios de Inteligencia e Información del Estado, de acuerdo con el ámbito de sus competencias, apoyarán permanentemente al Sistema de Seguridad Nacional, proporcionando elementos de juicio, información, análisis, estudios y propuestas necesarios para prevenir y detectar los riesgos y amenazas y contribuir a su neutralización”.

  • Pero la Generalidad catalana se ha negado, en forma reiterada y sistemática, a colaborar…
  • Y el Presidente del Gobierno no ha hecho nada.

El art. 15 establece que corresponde al Presidente del Gobierno:

a). Dirigir la política de Seguridad Nacional y el Sistema de Seguridad Nacional.

c). Declarar la Situación de Interés para la Seguridad Nacional.

- Si esta no es una “situación de interés”, ¿cuándo piensa el Presidente que estaremos en ese trance…?

Art. 24. Declaración de la situación de interés para la Seguridad Nacional:

“1. La situación de interés para la Seguridad Nacional se declarará por el Presidente del Gobierno mediante real decreto. (El Presidente no ha hecho absolutamente nada).

La declaración incluirá, al menos:

d). El nombramiento, en su caso, de una autoridad funcional, y la determinación de sus competencias para dirigir y coordinar las actuaciones que procedan.

  1. La Declaración de situación de interés para la Seguridad Nacional supondrá la obligación de las autoridades competentes (la Generalidad catalana y los Ayuntamientos de toda Cataluña, por ejemplo) de aportar los medios humanos y materiales necesarios que se encuentren bajo su dependencia los Mozos de escuadra y la Guardia urbana), para la efectiva aplicación de los mecanismos de actuación.
  2. El Gobierno informará inmediatamente al Congreso de los Diputados de las medidas adoptadas y de la evolución de la situación de interés para la Seguridad Nacional”.

- Rajoy no ha hecho absolutamente nada, pasando de todo.

Consiguientemente, y repito: ¿Rajoy es un traidor, un cobarde o un inútil…? O las tres cosas.