Estuve varios años trabajando en Teruel, hice amistad con un grupo de pastores y agricultores, con los que almorzaba y cenaba con frecuencia -¡gracias, amigos!-, y conocí las duras condiciones de vida, en realidad de supervivencia, de las buenas gentes de Teruel.

Por eso me alegro tanto del gran éxito de TERUEL EXISTE, obteniendo un diputado nacional y dos senadores.

Para los que procedemos de pueblos abandonados, no la España vaciada, esa parida socialista para intentar definir lo que ha sido un total y absoluto abandono del mundo rural, por parte de los poderes públicos, tanto sanitarios como educativos, e incluso de cuarteles de la guardia civil, como se sufrió en Teruel recientemente, de las vías de comunicación, la falta de repetidores de televisión, y ahora de móviles, unas “conexiones” telefónicas peores que las africanas, la carencia de internet en muchos lugares, que dificulta, cuándo no impide, cualquier negocio basado en la red, y hoy en día el cien por cien de las actividades comerciales, profesionales, etc., requieren de la telemática, etc.

Realmente sobrevivir en Teruel, Huesca, Soria, Guadalajara, Cuenca, y tantas y tantas provincias de la España interior, es un verdadero milagro, solo posible por la tenacidad y espíritu de sacrificio de sus habitantes, acostumbrados a bregar con las duras y las maduras, más con las duras…

TERUEL EXISTE es una clara demostración de que hay vida más allá de la política, de la castuza política (de la que ya forma parte Unidas Podemos, y con todos los méritos, imponente chalet de los “marqueses” de Galapagar incluido), de los partidos y partidas de forajidos que han hecho de la noble actividad política un medio de vida, al que acuden, por lo general, no los más dotados y capaces, sino la gente más inútil que hay, sin oficio ni beneficio. (Salvo honrosas excepciones, por supuesto).

TERUEL EXISTE es un ejemplo para que los ciudadanos y contribuyentes –sobre todo, contribuyentes- de Soria, Huesca, Cuenca, Guadalajara, etc., para que tomen ejemplo, se organicen y concurran a las elecciones, de la misma forma que los turolenses han conseguido demostrar que es posible obtener diputados y senadores, sin el acompañamiento coreográfico de esos tontos útiles que son los políticos profesionalizados, que no profesionales.

TERUEL EXISTE supone una bofetada en la cara de todos los partidos políticos, y la demostración de que no son la solución, sino que, hoy por hoy, son el problema, pues nada resuelven ni solucionan, y solo se dedican a crear nuevos problemas, posiblemente para intentar “justificar” su existencia y presencia en la vida política nacional…

Como ya dije en un artículo anterior, si ahora siguiera viviendo en Teruel, hubiera votado a TERUEL EXISTE.

¡Va por ustedes, señores de TERUEL EXISTE, con todo mi respeto, afecto y cariño!

Viva Teruel, y vivan los turolenses.