Feministas de primera ola lucharon contra el “enconsertamiento femenino” en todos los planos y posturas. Y resulta que ahora, llevar un corsé que te inmoviliza y te hace caminar como las muñecas de famosa te “súper empodera”.

Llevamos décadas denunciando la cosificación de la mujer en los medios de comunicación. Sin embargo, en pleno inicio de 2020, uno de los referentes de las “jovenas”, autodenominada feminista, se presta gustosa a ingresar alguna cantidad indecente de euros a cambio de “usar” su cuerpo para ello. No solo se ha mostrado prácticamente desnuda en diferentes ediciones, sino que como hemos podido ver, este fin de año, los atributos sexuales femeninos, quedaban bien remarcados tanto en el frontal como en el dorsal.

 

¿Puede alguien explicarme, cómo, con la brasa que nos dan con este feminismo feminicida, esto es de “lo mas esperado, defendido y, no nos olvidemos, pagado “del año?

Se ha dejado sin empleo a otras mujeres, que van mucho más vestidas que esta señora, como puedan ser las azafatas de la Fórmula 1 que, libremente, elegían utilizar su imagen (que no su cuerpo) para lo que les venía en gana. Se ha impedido crear asociaciones a las prostitutas, donde se velen por sus derechos cuando, libremente, ejercen su profesión. Se nos acusa a las mujeres femeninas de ser alienadas por el heteropatriarcado. Y seguro que a ustedes se les ocurren muchos más ejemplos de la hipocresía y falta de coherencia de este feminismo radical.

Un feminismo que fue degenerando de su línea original, donde hombres y mujeres caminaban juntos, espalda con espalda. Este movimiento, híbrido de todas las corrientes más genocidas de la historia, gestado tras la caída del muro de Berlín, fue parido por esos hombres con los que se hermanaron, como siempre, las mujeres poderosas de la época. Lo más triste es que las mujeres “empoderadas y liberadas” de hoy en día, se creen las artífices. Y ahí van, como borreguitas en los extremos desde el esperpento que daña la vista, hasta la cosificación absoluta como, unas campanadas más, hemos podido presenciar.

 

¿Puede existir mayor machismo y totalitarismo que unas mujeres se permitan decirle a otras mujeres lo que pueden o no hacer?

Creo que Cristina Pedroche es una buena persona, inteligente y valiente que es libre de hacer lo que quiera y aplaudo que lo haga. Pero, ante todo, hay que ser coherentes. No es posible que las mujeres podamos ir como nuestra madre nos trajo al mundo sin que nos ataquen ni sea una cosificación, solo si defendemos el Feminismo Radical Feminicida y Heterófo pero, si defendemos que la Violencia No Tiene Género, la existencia de una violencia intrafamiliar, la indefensión de nuestros menores y la lacra del suicidio de miles de hombres y cientos de mujeres y la indefensión de nuestros menores, y, por supuesto ¡a la mujer femenina! seamos víctimas de todo tipo de persecuciones pero sobre todo, de la violencia de esas mujeres que dicen representarnos a todas.

 

A mi no me representan.

Me representan mujeres como Yobana Carril, María Godoy, Cristina Seguí, Soraya Romero, Paz Velasco, Monika Vergara, Aura Morodan y, tantas otras, con las que caminamos, espalda con espalda, junto a los hombres de nuestras vidas siendo escudos para nuestros hijos.

A este 2020 solo le pido que regrese la cordura a los corazones de la gente, que pongamos mucho amor en todo lo que hagamos y dejemos de luchar entre nosotros. Salvemos nuestro mundo. Si nosotros no lo hacemos, nadie lo hará.