Pablo Iglesias promete que todos los ciudadanos tenga derecho a una renta mínima, lo que habría que saber que hay de verdad en esa promesa y si es posible llevarla a la práctica. Grandes dictadores de la izquierda como Chávez, Maduro o el propio Fidel Castro se han llenado la boca de grandes promesas al pueblo y no han traído más que miseria.

Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, ha anunciado, en su primera comparecencia en el Congreso, la puesta en marcha de una prestación pública estatal de la Seguridad Social que garantice una renta mínima a todos los hogares. Este derecho universal será la "prioridad absoluta" de su Ministerio.

Iglesias ha hablado de una nueva década de "constitucionalismo democrático" liderada por el Gobierno de coalición que, "frente al odio, promoverá consensos para lograr un país más justo y más equitativo". El vicepresidente ha asegurado que su mano "está tendida al conjunto del Gobierno", a todas las administraciones y colectivos sociales. "Tenemos que hablar de todo y con todos", ha recalcado.

Entre los planes más destacados de su cartera, el vicepresidente segundo ha hecho hincapié en la que será su primera iniciativa legislativa, la Ley de Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia que será, ha dicho, "análoga a la Ley de Violencia de Genero".

Iglesias ha dibujado en el inicio de su comparecencia un perfil negro de España en lo que a bienestar y servicios sociales se refiere. Él ha asegurado que su Ministerio "se hará cargo de la grave situación social del país, inaceptable para la cuarta economía de la zona euro". En este sentido ha hablado de 10 millones de personas (21,5% de la población) en riesgo de pobreza y de una distribución de la renta "de las peores" de Europa.

Para hacer frente a esta situación de "abuso de una minoría privilegiada que llegó a pensar que las instituciones eran suyas", Iglesias se ha comprometido a impulsar un incremento del gasto social y focalizarlo en los más vulnerables y no sólo en la clase media. Para financiar este aumento habrá cambios impositivos porque, en su opinión, "el sistema fiscal ofrece amplios márgenes de mejora".