El denunciante afirma que recibió numerosas amenazas por parte de los incondicionales del Gran Maestro Óscar de Alfonso, "para que no siguiera dando argumento a lo que está ocurriendo en la Gran Logia de España".

También escribe que “el GM Óscar de Alfonso, después de destituir al Gran Tesorero, se ha hecho con el control y el poder de todo”.


“La tesorería es manejada exclusivamente por el Gran Maestro, habiéndose gastado un tercio del presupuesto y, ante la solicitud de los justificantes por el extraordinario y desorbitado gasto producido por sus números viajes, Óscar se "inventó un decreto" y fulminó al Gran Tesorero”.

En la misma carta, el denunciante anónimo habla del control absoluto del Gran Maestro sobre el Gran Consejo Rector y toda la "Corte de Justicia".

“Es decir, el GM Óscar de Alfonso denunció al Gran Tesorero mediante un decreto y resulta que el denunciante es quien controla la Corte de Justicia”.


Termina la carta de denuncia con el párrafo siguiente:

 

“Dimite, y reconoce tus apegos a tu ego y tus propias carencias emocionales, sé humilde y honesto y hazte a un lado para que otro hermano ocupe el trono de Salomón. Si tienes problemas de gestión emocional de tus carencias, pide ayuda.
Somos hermanos y te ayudaremos”.