Dos vagabundos llamados Vladimir y Estragon esperan junto a un camino a un tal Godot. Los dos vagabundos se quejan de las desdichas, los desamparos y las persecuciones en las que se ven forzados a vivir. Tribulaciones que les han llevado a echarse al camino. Vladimir y Estragon razonan sobre el único remedio que queda para acabar con la quiebra de sus vidas: que venga Godot.

Pero un niño llega con un mensaje: Godot no vendrá hoy, quizá mañana. Los que si vienen son Pozzo -un hombre cruel que afirma ser el dueño de la tierra donde se encuentran- y su criado Lucky, a quien Pozzo hace bailar a su antojo. Los bailes de Lucky distraen a Vladimir y Estragon de las calamidades en que viven.

España está como en la tragicomedia de Beckett: una quiebra económica, social y política que se sustenta en una pérdida de todo referente moral y en el odio al propio ser, que es cristiano y español.

Una España donde, además, varias comunidades van camino de la insurrección contra el Estado de Derecho, siguiendo la senda marcada por los partidos independentistas, la Generalidad y el parlamento de Cataluña.

Las declaraciones ante el juez de los detenidos por terrorismo en la Operación Judas no deja lugar a dudas: en sus planes contaban con la ayuda de Quim Torra para llevar a cabo sus acciones, entre ellas el asalto al Parlamento con el que iniciar un proceso constituyente que acabase en la proclamación de la república independiente.

Ferrán Jolis (uno de los detenidos en dicha operación) en su declaración ante el juez reconoció que: “me dijeron que el president Torra estaba de acuerdo en ocupar el Parlament”. El jefe del grupo, Jordi Ros Solà, también declaró en este sentido. Torra no sólo sabía los planes de los CDR sino que mantuvo contacto con la célula terrorista (ABC 7/11/19).También parece ser que mantenían contactos con Puigdemont y Terra Lliure y que ya habían realizado reuniones secretas en 2018, con el objetivo de hacer entrega de documentación sensible y establecer conexiones seguras entre ellos y Torra.

Esto es, un pequeño grupo de facinerosos ha convertido las calles y medios de transporte de Cataluña en un infierno, llevando acciones propias de guerrilla urbana. Esto sólo puede llevarse a cabo si tales facinerosos cuentan con la anuencia del poder político. Y así parece ser.

En medio de este caos económico, la Generalidad sigue gastando millones de euros en estructuras paralelas a las del Estado. Sólo la propaganda exterior del golpismo puede ya sobrepasar los 35.000.000 € a los que hay que sumar los 36,6 millones que costó el referéndum ilegal. El Diplocat sigue activo y bien regado de dinero. A todo ello hay que sumar toda la acción propagandística directa e indirecta (contratación de lobbies, medios de comunicación, redes sociales…), así como los gastos de mantenimiento de gentes como Puigdemont, Anna Gabriel, Clara Ponsatí, Marta Rovira etc. Además hay que añadir las minutas millonarias de las defensas jurídicas de los abogados de los golpistas.

No acaba aquí la riada de dinero derramada, hay muchas otras cosas como las subvenciones a los centros y asociaciones independentistas -como Casals de Joves- vía Generalidad y diputaciones. Pero la derrama también viene a través del Ministerio de Asuntos Sociales y Familia, que ha vertido 124.000 euros a dichos centros. Con todo este dinero muchos casales organizan talleres de autodefensa contra la “represión policial” o mantienen las plataformas digitales de apoyo a los llamados “presos políticos”.

Aún con ser todo esto grave hay cosas aún peores.

Diversos mossos han venido realizando acciones de seguimiento de personas y asociaciones destacadas en la resistencia social, cultural o política al independentismo, y preparaban pisos francos –chekas- donde interrogar a detenidos (secuestrados) cuando se iniciase la independencia. El Confidencial publicó la dirección de uno de ellos sito en la calle Numancia 77 de Barcelona. También El Español publicó datos al respecto. Los preparativos de estas chekas datarían de 2014.

La Generalidad, en rebeldía, dispone de 17.000 hombres armados. Si la situación degenerase al borde del enfrentamiento bélico, se calcula que por lo menos la mitad de los mossos podrían responder a la llamada de la Generalidad a las armas. Pero es que también, tal como recogieron en su momento diversidad de medios de comunicación, algunos mossos de la UCRO entrenaron (desde 2012) a grupos de civiles independentistas en lugares como una nave del polígono industrial del Besós, calle Caracas 11. Además, según la agenda incautada a Víctor Terradellas (presidente de Catmon), se pretendía reforzar este ejército catalán con mercenarios de EEUU, concretamente de la empresa militar Dyncorp.

Es en este cuadro donde, a mi entender, encaja la compra de armas de guerra de la Generalidad desde, por lo menos, 2014. Algunas de estos intentos de compra fueron detectadas por la guardia civil y los alijos fueron capturados (como las compras de noviembre y diciembre de 2016 y mayo de 2017).

Este es un breve bosquejo de la situación de una comunidad catalana que tiene una deuda de 70.000 millones de euros.¿Y el gobierno, aún interino, encabezado por Pedro Sánchez? Pues, a mi entender, confabulado en el proceso de caos al que estos facinerosos han llevado a Cataluña y quiere extender a toda España. Para mí, una prueba de esto es la cesión de 1000 millones más que dicho gobierno ha dado para la Generalidad golpista.

Desde el exterior se está dando cobertura al desastre. Según diversos medios de comunicación, el magnate G. Soros aportó financiación al “proceso” de diversas formas, como la Open Society. Solo entre 2012 y 2015 la Open Society aportó 2,8 millones de euros al Independent Diplomat Inc, al tiempo que el Instituto de los Derechos Humanos de Cataluña apoyaba al independentismo desde la sede de la ONU en Ginebra (y con presencia de Carles Puigdemont).

No puede ser casualidad que Soros, uno de los patrocinadores de la cultura mundialista y del consenso progre, tuviese hasta dos entrevistas secretas con Pedro Sánchez durante el año 2018-2019 (y con asistencia de Borrell, Solana y Serra al menos en uno de tales encuentros).

La agenda de Soros y la masonería es clara. El eje es la quiebra de las identidades de los estados nación occidentales de raíces cristianas, mediante: por un lado, la descomposición de sus sociedades. Para ello llevan a cabo acciones legislativas, educativas y de promoción de una mentalidad y cultura de odio al cristianismo, del fomento de otras religiones, de la inmigración masiva sin control (especialmente islámica), de apología de la cultura de la muerte (aborto, eutanasia, eugenesia…) y de la ideología de género y destrucción de la familia de raíz cristiana. De otra parte, dividir políticamente los estados-nación occidentales apoyando los secesionismos.

¿Y la Iglesia en Cataluña? ¿Cuál es su papel en todo esto? Buena parte de su jerarquía (desde obispos a sacerdotes) han dado cobertura moral a todo el proceso. Por ejemplo: ya en 2013 veinte entidades denominadas católicas se integraron en el Pacto Nacional por el Derecho a Decidir (como escolapios, claretianos, Maristas, La Salle y otras instituciones y fundaciones del mundillo de la enseñanza supuestamente católica).

La autodenominada Conferencia Episcopal Tarraconense varias veces se ha manifestado en favor del “proceso” y de los políticos presos y condenados, como en las notas de mayo de 2017 y de octubre de 2019. Ahí está también el manifiesto de los 300 sacerdotes y 21 diáconos apoyando el golpe de estado del 1-O, así como los sacerdotes que cedieron espacios de la Iglesia -incluso los templos- para esconder urnas y llevar a cabo la pantomima de referéndum, o adhiriéndose a las “aturadas de país”.

Tal como pasó en Vascongadas (donde en 2018 los obispos tuvieron que pedir perdón por sus complicidades con el terrorismo), también aquí tendrán, algún día, que pedir perdón por sus complicidades y cobertura moral a todo este desastre.

El resultado de esta revolución es la quiebra total de Cataluña. Las pérdidas económicas millonarias son quizás lo más factible de ser algún día recuperado. Lo peor es la devastación en lo cultural, en lo social y en lo religioso, lo que ha traído un desgarro al cual tal vez nunca pueda darse remiendo: comerciantes obligados a cerrar y muchos marcados, como en la Alemania nacional-socialista, por oponerse a esta deriva. Empresas y autónomos que huyen de Cataluña. Familias rotas y sus miembros enfrentados, quizás para siempre. Y un clima de guerra civil que cada día que pasa se hace más palpable, y ya se mastica en el ambiente.

Por eso cada vez son más los ciudadanos que cogen a sus familias y huyen a otras comunidades, porque no aguantan más la presión y la persecución –cultural, religiosa, social, laboral, educativa- a la que se ven sometidos lo que, unido al ambiente guerracivilista, hace opten por echarse al camino -como Vladimir y Estragón- aún sin tener dónde reubicar sus vidas y familias.

Pedro Sánchez trota henchido de vanidad por toda esta segunda transición, cual Pozzo dueño de vidas y haciendas. Dirige la voladura del sistema de 1978 y ejecuta el parto de un nuevo sistema confederal y republicano utilizando a Pablo Iglesias que, como Lucky, tiene una doble misión: generar más caos y distraer a la sociedad con su vulgaridad y agitación.

Las profanaciones de la tumba de Franco y Basílica del Valle de los Caídos así como el viaje de Felipe VI a Cuba, son símbolos bien claros de cuál es objetivo ¿Piensa su Felipe VI y los monárquicos que le elogian deleitándole los oídos que la dinastía -y aún la monarquía- sobrevivirán a esta segunda transición? ¿Piensan que será factible una confederación de estados-nación encabezada por la monarquía en la dinastía de Felipe VI? Fíjense todos ellos en la revolución masónica de 1868, que se llevó por delante a la dinastía y finalmente a la monarquía, excretando la I República con sus guerras cantonales. Fíjense en el golpe de estado de abril de 1931 con los mismos enemigos de España confabulados para provocar una guerra civil, como denunció Besteiro.

Para llevar a cabo los designios del globalismo masónico, del socialismo y del comunismo –nuevamente aliados- válida es toda felonía, corrupción y perversidad. Estamos ante un viaje de regreso al pasado lleno de discursos grandilocuentes para ocultar el saqueo organizado de España.

Millones de Vladimir y Estragon saben perfectamente que la única solución es que el orden sea restablecido. Y la ley actual proporciona herramientas suficientes –como el artículo 116 de la Constitución- pero nadie parece querer utilizarlas con todas las consecuencias ¿Quizás Godot? Vladimir y Estragon ponen en él sus últimas esperanzas pero Godot no llega ¿Quizás no exista? Si así fuese, no hay esperanza para España y sus enemigos, esta vez, habrán ganado. Godot, si existe, tiene la solución en su mano.