Vuelve la pesadilla antes de Navidad de Tim Burton y al avariento Scrooge del cuento de Dickens se le aparece el fantasma del cambio climático. Anoche soñé que volvía Greta a Elm Street. Lo reconozco, tengo pesadillas con la niña, que me fulmina con sus pupilas asesinas si me equivoco al reciclar en el contenedor. Greta evoca a las gemelas del resplandor, a la niña de la familia Addams, a la señorita Rottenmeier, al ama de llaves de Rebeca...definitivamente es una reviviscencia feminista de Chucky, es la muñeca diabólica. ¿Estamos de acuerdo todos y todas?

 

Me remuerde la conciencia si viajo en avión y no puedo dormir pensando si estaría dispuesto a dar mi vida por el planeta si Greta me lo pidiese. Ya no rezo las 3 avemarías al acostarme, ahora rezo a la madre tierra con el santo temor de no ofenderla con un pecado ecológico. Me duermo musitando la jaculatoria por un mundo sostenible, Santa Greta de Suecia ayúdanos....

Ella es la jueza suprema que juzgará a la humanidad del nuevo gran pecado contra el ecologismo. Ella es la lideresa del Nuevo Orden Mundial que ha venido a salvar a la madre tierra. Una niña repelente que desafía al mismo Trump, perdonándole la vida. ¿Quién te ha dado todo el poder mocosa? ¿Acaso el poder supremo sin rostro?

En mayo de este año la niña apareció en la portada de la revista Time, esa biblia progre, que la canonizó como «líder de la próxima generación» y señaló que muchos la ven como un modelo a seguir, una especie de diosa del pensamiento único.

 

Muchos estudiantes querrán seguir su ejemplo. ¿Para que estudiar si puedo ser una activista guay viajando por el mundo? Lo mismo debieron pensar los niñatos de los CDR hasta que arreció el frío y ya no le ven sentido a hacer acampadas urbanas por una república que no existe.

 

La niña chunga, que recuerda a las juventudes hitlerianas, aunque se declare antifascista y feminista, ha estilizado su cara de torta y ha dulcificado su mirada, debe ser que la comida ecológica adelgaza y le ha cogido gustillo a ser aclamada por millones de fans. Ha sufrido el síndrome de Ana Gabriel que del pelo a hachazos batasuno y sus camisetas sudadas, se feminiza en las montañas suizas compitiendo en pijerío con Tamara Falcó.

Estoy convencido que el fenómeno mediático de Greta se ha creado en el laboratorio del Nuevo Orden Mundial para adoctrinar a las masas fofas y probablemente para desviar la atención de algo más gordo que estén tramando.

Para los que manejan los hilos de todo es sumamente fácil crear un personaje que ocupe las portadas de todo el mundo, la mayoría de medios fingen que la toman en serio porque obedecen a su amo. Al fin y al cabo, es una broma como la del pequeño Nicolás, aunque con menos gracia. Es la nueva flautista de Hamelín para sacar a todas las ratas antisistema de sus cloacas.