En estos días estamos asistiendo al espectáculo poco edificante de las negociaciones (si es que se le puede llamar así) entre PP, Cs y Vox para la formación de gobierno en las comunidades autónomas de Murcia y Madrid, donde es imprescindible el apoyo de los diputados de este último para alcanzar la mayoría suficiente que permita gobernar en coalición a PP y Cs (y eventualmente, espero que no sea el caso, PP, Cs y Vox) evitando un gobierno de los “anti España” en sus diferentes variantes.

El señor Macrón y el resto de oligarcas del “Nuevo Orden Mundial”, a través del chiringuito del señor Rivera, su títere, tienen la desfachatez de pretender no solo que Vox les entregue los gobiernos autónomos de Madrid y Murcia a cambio de nada, sino que –además- lo haga pidiendo perdón y reconociendo que somos unos “fachas” de la clase de los intocables; y lo hacen con el único argumento de que Vox tiene la “obligación” de votarles para evitar un gobierno del PSOE, lo cual, dicho por los mismos que se unieron al PSOE para gobernar en Andalucía, para gobernar en muchos ayuntamientos y para que saliera adelante la moción de censura que tumbó al inoperante Sr. Rajoy (que Dios le perdone, porque yo no puedo) y entregó el poder a Sanchez “el Dinamitero”, suena a broma, a broma macabra. Creen Teodorín García-Egea, el chulito de provincias venido a más (qué mérito tiene este muchacho, con lo joven que parece y ya ha aprendido todos los vicios y las malas costumbres de sus mayores del PP) y el triste de Girauta, que más que un negociador parece el conserje de un tanatorio, que hemos votado a Vox simplemente para que no gobierne el PSOE; si así fuera, habríamos votado al PP, como antaño … no saben que hemos votado a Vox para cambiar España y para echar a gente como ellos, que lo nuestro es una carrera de fondo y que estamos preparados para que nos insulten y nos difamen con trolas infantiles como esa de que “Vox va a entregar el gobierno al PSOE”.

Si Vox cede a la presión y les regala esos dos gobiernos autónomos a estos cuatreros (los mismos, por cierto, que le engañaron miserablemente hace pocas semanas en el ayuntamiento de Madrid y hace pocos meses en la C. A. de Andalucía) perderá toda capacidad de influencia en la legislatura, pues una vez que los corruptos socialdemócratas y pseudo-liberales trinquen el poder (perdón por la expresión, pero no encuentro otra más ajustada a lo que buscan) ignorarán por completo a los diputados de Vox, los ningunearán aún más que ahora si cabe.

Mucha gente bienintencionada piensa que hay que evitar a toda costa los gobiernos del PSOE, y conozco a unas cuantas personas de orden que defienden –aunque sea con la boca pequeña- la claudicación de Vox, con el argumento de que ya habrá oportunidades de que Vox tuerza el brazo a PP y Cs en las múltiples iniciativas legislativas que necesitarán de los votos de Vox para salir adelante, en particular cada nueva ley de Presupuestos. Craso error, en mi opinión y con el respeto debido a personas mucho más doctas que yo, pues conociendo al contrario, estas sanguijuelas son capaces de aguantar cuatro años sin aprobar una sola ley con tal de conservar el cargo, el sueldo y las correspondientes prebendas, la principal de ellas el acceso a los fondos públicos para lo que todos sabemos; son capaces de prorrogar los presupuestos del anterior ejecutivo (aunque sea un ejecutivo del Frente Popular) o negociar con el diablo o vender a su madre para seguir en el cargo.

Además, y esto es lo más importante para mí, la obligación de Vox no es solo bloquear las iniciativas que vayan en contra de los puntos fundamentales de su programa, sino que debe ser capaz de forzar a PP y Cs a que legislen para deshacer los desmanes de los anteriores (restricciones a la libertad individual, legislación de género, legislación LGTBIXYZ, leyes de Mentira Histórica y todas sus consecuencias, educación, subvenciones a los suyos, laicismo, etc, etc). No se trata solo de impedir nuevas tropelías, bloqueando todas las iniciativas del nuevo gobierno que no vayan en la dirección debida, sino que hay que imponer que legislen en otra dirección. Ya es hora de que los que se conocen como “derecha” (apañados estamos si esto es la “derecha” …) deshagan algo de lo que ha hecho la “izquierda”, en lugar de no recuperar nunca ni un metro de terreno –como lamentablemente ha sido norma desde que existe en España la alternancia en el poder-, lo que es muy propio de personas oportunistas, acomplejadas, sin agallas y sin principios.  Este avance, que no retroceso, no se consigue solo con una actuación obstruccionista, votando en contra de cualquier futura iniciativa inapropiada del nuevo gobierno PP-Cs, hace falta que se alcancen compromisos “de hacer”, y compromisos que sean concretos, tangibles y exigibles.

Alguien dirá que si finalmente gobiernan los “frentepopulistas”, por no apoyar Vox a PP y Cs, nada de esto se conseguirá. No es verdad, pues –por un lado- Vox se puede unir a PP y Cs para bloquear cualquier iniciativa de los rojos si estos llegaran al gobierno, o votar con PP y Cs para sacar adelante las iniciativas de estos que vayan en la dirección adecuada, y -por otro lado- Vox puede seguir negociando con PP y Cs, aunque ya hayan formado gobierno los “anti España”, para presentar una moción de censura y echarlos cuando quieran.

Obviamente, Vox no puede pretender “ganar por goleada” y obtener todo lo que le gustaría en este primer envite (y creo que no lo está haciendo, de hecho me parece que está siendo razonablemente prudente en sus exigencias), pues habrá muchas oportunidades futuras de seguir ganando terreno; y –por supuesto- cuando hablo de cesiones de PP y Cs a favor de Vox no me refiero a cargos en los gobiernos o en los infinitos chiringuitos vinculados al poder, me refiero a cuestiones programáticas, por todos conocidas. De hecho, si la contrapartida al apoyo de Vox fueran cargos para sus diputados o militantes, “sería peor el remedio que la enfermedad” pues, como ya he dicho en otras ocasiones, eso solo serviría para que los beneficiados se integren en el “sistema”, se aburguesen, empiecen a pensar única y exclusivamente en su propio interés personal y, tarde o temprano, traicionen el ideario que presentaron a los electores para que los votáramos.

Ya veremos cómo termina esto, rezo para que termine lo mejor posible para Madrid, para Murcia y para España, pero si finalmente se pierde (momentáneamente) el gobierno de Madrid o de Murcia porque Vox no cede y no apoya “gratis total” a PP y a Cs, no me rasgaré las vestiduras: el partido no ha hecho más que comenzar. Y que no olviden que los votantes (actuales y potenciales) de Vox somos cualquier cosa menos estúpidos: no nos vamos a creer la mentira de que el PSOE gobierna –si a eso se llega- por culpa de Vox; gobernará por la soberbia, la indigencia ideológica y la ineptitud de las marionetas de Macron y sus adláteres, con sus intolerables “cordones sanitarios”.

Espero que Vox cumpla con su deber y no se raje, pues en esta partida vamos a saber si son lo que todos anhelamos o si son simplemente otro intento fallido y otra oportunidad perdida.

 

Tomás García Madrid